Reto 19 “El amor todo lo puede”

—Tú no puedes tener un novio cristiano, eres católica —eleva el tono de su voz.

—Nací en una familia católica y aunque haya recibido todos los sacramentos católicos, yo antes que católica soy hija de Dios o sea cristiana igual que tú. —digo tranquilamente.

—Sí pero “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos 2° corintios 6:14” —levanta las cejas y dice con seguridad recitando.

—Eso dice la biblia ok, es interesante porque el yugo no es otra cosa más que lo que tu cargas y te une con el otro. Y además yo no soy incrédula, técnicamente creo en más cosas que tú. —alzo la voz.

—Pero tú no eres cristiana pura, deshonrarías al cristianismo estando con un cristiano.

—Me sorprende que siendo tu defensor de amor digas esas cosas.

—Así es soy defensor de la palabra de Dios y Dios es amor.

—¡Tú lo dijiste! Dios honra el amor, y donde hay amor esta Dios sin importar a que religión pertenezcas.

—Ya no voy a discutir más. —baja la voz.

Un día caluroso de esos donde el sol pone blanco todo a su paso con su reflejo y te obliga a usar lentes oscuros, así con los míos puestos y mi gran sombrero camino por el centro de mi ciudad natal. Me encuentro a Pepe y a Laura caminando juntos de la mano, los saludo y les pregunto si son novios, sí lo son y además tienen ya tres años juntos, increíble como pasa el tiempo, los abrazo y les doy mis felicitaciones por su noviazgo, ambos sonríen y se besan tiernamente frente a mí honrando su relación, siento que el amor ha ganado.

Pienso mientras discuto que yo me considero más espiritual que religiosa, pues no concuerdo completamente con ninguna religión, hay cosas que me gustan y cosas que no, pero respeto a todos por igual porque yo creo que todos somos hijos de Dios, no en cuerpo, pero sí en espíritu, soy un ser espiritual viviendo una experiencia humana. Estoy convencida de que yo soy instrumento de Dios, que tengo misiones en la Tierra que debo cumplir y cuando esto ocurra llegará el momento de partir. Suena burdo pero así lo creo.

Creo que sí que hay vida después de la muerte y no me parece tan absurda la idea que nuestro espíritu vuelva a la Tierra en otros tiempos a seguir cumpliendo designios divinos. Mi piel se eriza al pensarlo.

Creo que existe también la capacidad de decidir el camino a seguir pero finalmente el ser supremo nos hará llegar a nuestro destino, pero lo que importa es la manera en que lo hagamos, es decir el camino.

A mi memoria vuelve ese recuerdo tan vivo de aquella discusión con Pepe hace ya varios años atrás, y pensar que ahora él tiene una novia católica, Laura, quien se entusiasma por las peregrinaciones a la virgen de Guadalupe, a quien alguna vez acompañe a la iglesia católica; con él, mi amigo que me juraba que era una aberración una relación de pareja como la que él tiene hoy. Sonreí triunfante a la pareja y me despedí abrazándolos de nuevo, y pidiéndoles que me invitaran a su boda, ambos rieron y accedieron a la consigna.

Me entristece mucho escuchar a alguien que considero amigo expresarse tan duramente a cerca de a quien puedes amar y no, solo por una doctrina religiosa impuesta por otros humanos. Esas justificaciones bíblicas no me hacen razón. Yo creo que el amor es la fuerza más poderosa que existe y todo lo puede. Abrazo a mi amigo y le digo con seriedad:

—Está bien, no quiero discutir contigo sin llegar a ningún acuerdo, espero que algún día encuentres el amor y por fin entiendas mi punto.

—Gracias —dijo riendo.

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Salma

    Me pareció muy interesante tu perspectiva. ¡Gracias por compartir tu escrito!

  2. romina

    Ordena la idea. Qué pasa primero… qué cosas no te acercan al PG del reto…

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