RETO #18, TODO ES TU CULPA

— ¿Sahí, dónde estás? — Es la voz mi padre, piensa que me escape de nuevo de la casa.

— ¡Sahí! Sé que estas  aquí, por favor aparece, tu madre no se siente bien por tu culpa. — Me exclama, queriendo hacerme sentir culpable de todo. —empiezo a sollozar como una niña perdida. — estoy escondida en la habitación de los juegos de la casa, debajo de la mesa de juegos de mi padre.  — estoy tan ahogada en llanto, que no me había dado cuenta que mi padre ya me había encontrado. —esta inclinado, extendiendo su mano para que salga de mi escondite.

—Sahí por favor, sal de ahí. —su voz es suave, siempre tan controlado y meticuloso antes de accionar. —desde que él y mi madre creen que estoy enferma de anoxia me tratan como una uña pequeña.

— ¡Déjame! Vete de aquí!! Quiero estar sola! ¿Es que no lo entiendes?

—!No te voy a dejar aquí! —me exclama de manera dominante.

— ¡Vienes conmigo! ¡Ya basta! !No voy a seguir permitiendo que quieras hacer lo que te de la gana! mientras tu madre y yo nos matamos todos los días para que salgas de esta maldita enfermedad.  —Me grita entre sollozos.

— ¡Todo esto es tu culpa! —le grito desesperada.

— ¿Mi culpa? —me mira desconcertado. —sus ojos grises están rojos. —está conteniendo sus emociones.  —lo veo tan pequeño desde aquí. —es un hombre grande de estatura 6-10”. —tiene la postura de un militar, por sus pasos firmes y la manera tan penetrante de mirar. — de piel mestiza, ojos grises y pelo castaño.

—Sí, siempre en tus negocios, dejando a mi madre sola con cuatro hijas que cuidar. Siempre exigiendo que estemos presentable para tus cenas sociales. ¡Sin darte cuenta el grave error que cometiste en exigirme siempre estar bonita! estaba pasando por problemas de seguridad, y tu ni cuenta te diste. —le exclamo entre sollozos.

—Solo quería estar bonita para tus estúpidas fotos familiares, sentirme aceptada por ti. Siento mis nervios descontrolados. — ¡Maldición!, me empezara una crisis de nervios.   

—No sabía que te estaba pasando esto mi culpa. —Me grita entre sollozos.

—Perdóname, por favor. Eres mi hija más pequeña. —Hace una pausa… — las emociones no lo dejan continuar. —empiezo a sentir mi cuerpo temblar. —no, no, no. —ya empezó mi crisis. —mi padre se da cuenta. —se extiende hasta debajo de la mesa para sostenerme. —yo empiezo a exclamar como una loca que lo odio.

— ¡Suéltame! No me toques! Te odio papa, te odio! Todo es tu culpa! —mi padre no me hace caso, me sostiene la cabeza para que no me lastime. —mi cuerpo empieza a temblar involuntariamente, a causa de mis alteraciones neurológicas.

—Yo te amo hija. Y no te dejare sola jamás. Vamos a salir de esto juntos. Te lo prometo. —me dice, cargándome con cuidado para llevarme a mi habitación. —mi cabeza reposa en estos momentos en su pecho. —puedo sentir su corazón acelerado, y los temblores de su cuerpo. —esto es nuevo para los dos.

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sahimercedes
Author: sahimercedes

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Sahi, relee el capítulo de diálogos en el libro. Mira el uso de los guiones.
    Se abre un guión cada vez que una persona habla, no cada vez que hay un movimiento o acción.

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