Reto 18: “Solución incorrecta”

“Solución Incorrecta”

Me detengo frente a la puerta de la casa, me tambaleo, trato de insertar la llave en el cerrojo, pero se desliza de mis manos y cae al suelo, “llave estúpida” pienso y me río. Intento otra vez, suena “clack” señal de que se ha abierto, parece que acerté, pero no es cierto. Se abre la puerta y distingo el rostro viejo de mi padre, su gesto es severo, sé que me va a gritar…

—¡¿Qué horas son estas de llegar a casa?! —Levanta su brazo apoyándolo sobre el marco de la puerta para evitar que entre.

—No empieces papá —paso por debajo de su brazo. Miro el cucú de la sala—, apenas son las tres de la mañana, el colegio es hasta las siete —me río.

—Siéntate —su tono es imperativo más que amigable—. Sé que te pasaste de alcohol, pero también sé que tienes buena memoria, lo recordarás más tarde.

—¿Sentarme? ¿No me enviarás a la cama sin cenar? —Hago un puchero sarcástico, luego me dejo caer en la sala, con los brazos extendidos y las piernas abiertas.

—¿Por qué haces esto? Te he dado todo lo que necesitas, ¿por qué insistes en venir borracha a casa?

—Ay papá, no estoy borracha, sé controlarme, además es solo para pasarla padre con mis amigos.

—No hija, te autodestruyes ¡no sabes cuánto dañas tu hígado! —lleva las manos a su cabeza calva—. Destruyes tu cerebro, ¡por Dios, yo no he criado a una tonta! ¡Y tú madre! Me llama frecuentemente reclamándome tus necedades. ¡Sienta cabeza!

—Papá por favor, tú me considerabas tonta desde que nací mujer. Lo confirmaste cuando me engañaste y empezaste a salir con una extraña, traicionaste a mamá —se me quiebra la voz—, ¡traicionaste a esta casa! —abro mucho los ojos—. ¿Creíste que no me iba a dar cuenta? Tu nueva mujer dijo que no me quieres, me lo restregó en la cara.

—¡No hables de lo que no conoces! Tu madre y yo tenemos nuestra historia —duda en contarme, pero finalmente calla—. De todas formas, no es excusa para alcoholizarse.

—Padre, el alcohol me relaja, me divierto con mis amigos y olvido tus actos sucios y tu doble moral.

—Mira, a mí no me vas a hablar así. ¡Soy tu padre y me respetas! —Se pone de pie, ladea la cabeza, coloca las manos en la cintura y pela los ojos. Su rostro se enrojece—. ¡Faltaba más! Nunca has tenido verdadera necesidad. Sí, yo tengo otra mujer, pero eso a ti no te afecta —me señala con su dedo—, pago tu colegiatura y todos tus caprichos de niña chiflada.

—¿Esa es tu solución? No soy tonta, sé que pagas por tu conciencia, pero no quiero tu dinero, ni tu carro, ni tus tarjetas —me interrumpo, bajo la mirada, aprieto mis puños—. Deseo que igual que cuando era niña me sonrías, me abraces y antes de dormir me des un beso. ¿Es mucho pedir? —Rompo en llanto— quiero que me demuestres tu cariño, que me des tu apoyo de padre… —la angustia en mi garganta cerrada no me permite decir más.

—¿Pero es que no entiendes? —su voz cambia de enojo a súplica—. Que yo tenga afecto por otra mujer no significa que dejé de quererte.

—¿Entonces por qué te alejas papá? ¿Por qué te vas de casa y solo vuelves para reprocharme por embriagarme para olvidar tu ausencia? —sollozo—, no quiero estar sola papá, odio nuestra familia rota —me limpio la cara, respiro profundo para calmarme.

—Hija —vuelve a tomar asiento, toma mis manos entre las suyas—, nunca has dejado de importarme, no me pesa hacerme cargo de ti —sus ojos se humedecen— hubiera dado cualquier cosa porque mi padre, aunque tuviera cinco mujeres distintas aún me hubiera cuidado.

—No entiendo, si te molestaba que mi abuelo fuera mujeriego ¿por qué seguiste el mismo ejemplo?

—Porque soy humano y me equivoco ¡pero eso no quiere decir que no te quiero! Mañana arréglate, iremos a ver a un especialista —se levanta de nuevo, va hacia la salida.

—Papá no te vayas —me levanto a prisa, suplico—, no necesito un especialista, necesito que te quedes conmigo ¡que te quedes en mi vida!

—Hija —me mira desde la lejanía—, nunca me he ido de tu lado y porque me preocupas buscaremos una solución a tu alcoholismo, mañana cuando estés sobria…

Katia Mava

katimav
Author: katimav

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. romina

    Revisa en que persona gramatical estás escribiendo. Por momentos es primera, y en otros segunda.

  2. Ana Elena

    Buen texto. No es bueno usar un vicio para ocultar la soledad que sientes.

  3. jesus chapa

    me agrado si me confundo algo en el personaje pero padre

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