Reto 18 – ¿Por qué?

-Papá, buenas tardes. Disculpa que te moleste, ¿Estás ocupado? –Me senté a su lado mientras él veía un programa de concursos en la televisión–.

-Para nada, hijo. ¿Qué pasó? –Bajó el volumen de la televisión para luego mirarme a los ojos.

-¿Podemos hablar?

-Claro, con todo gusto. ¿Sucede algo? –Mi padre apagó la televisión para ponerme atención, haciendo así que el ambiente fuese mucho más calmado–.

-Mira, papá, primero que nada, quiero agradecerte porque siempre has estado ahí cuando lo he necesitado. Me has apoyado en los momentos más difíciles de mi vida, y me viste crecer. Siempre te he debido mucho, pues la mayoría de las cosas que sé son gracias a ti. Te agradezco de todo corazón porque eres mi ejemplo a seguir y mi motivación para seguir adelante, sin embargo, hay varias cosas de las que debemos de hablar. –Dije, estando al borde de las lágrimas–.

Mi papá estaba algo confundido, y se notaba que no sabía qué decir. Le pedí que saliéramos a sentarnos al patio, y me acompañó. Vimos la luna unos cuántos minutos antes de que volviese a hablar.

-Sé que la mayoría del tiempo fuiste un buen padre, pero muchas veces me faltó convivir contigo. Desde que era pequeño tuvimos muchas oportunidades para convivir, pero casi nunca lo hicimos. ¿Por qué, papá, por qué?

-Hijo… –Comenzó a limpiarse las lágrimas que estaban brotando de sus ojos, y me dio un abrazo con toda la fuerza que tenía para después tomar mi mano–. Tú sabes que hemos vivido momentos muy complicados, y cuando tuviste esa enfermedad estábamos destrozados. Nuestras esperanzas caían en pedacitos, rompiéndose cada vez más, y nos dolía aceptar lo que pasaría. Sé que quizá en ese entonces no hablamos lo suficiente porque nos sentíamos realmente mal, pero las cosas han cambiado. Este tiempo nos ha ayudado a crecer como familia, y lo sabes perfectamente. Hemos vivido momentos preciosos, y te agradezco mucho por eso.

Le di un fuerte abrazo a mi papá, y, sin darme cuenta, yo ya había comenzado a llorar como nunca antes.

-Yo igual te agradezco, papá; siempre pensé que no querías verme, o algo por el estilo, pero en realidad tienes toda la razón, me imagino lo complicado que debió de ser que cada doctor les dijera eso… Gracias por estar hoy conmigo, porque estos días han sido hermosos, y tienes toda la razón. Realmente te debo mucho y si no fuera gracias a ti nada sería igual. Te amo mucho, papá, y te prometo que haré todo para demostrarte lo mucho que te amo. –Mientras lloraba, ahora era yo quien lo tomaba de la mano, e hice todo lo posible para decir lo que sentía mi corazón–.

Seguimos platicando y agradeciéndonos por todo, y me ayudó a darme cuenta de que jamás me abandonó, siempre estuvo allí, pero yo no entendía en ese entonces por qué las cosas habían cambiado tanto. Le debía todo a él, y me ayudó a pasar un día maravilloso.

JRichardGtz
Author: JRichardGtz

0

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    EN el vivo mencionamos el tema de puntuación y acotaciones para que revises en tu texto.

Deja una respuesta

tres + nueve =