RETO 18. Mi daddy no confía en mí

—Tu mamá no aceptó casarse conmigo y yo ya no tuve ninguna razón para quedarme— mi corazón se partió.

— ¿En verdad daddy? ¿En serio no tuviste ninguna otra razón para quedarte?— no sabía si lo que sentía era dolor o un coraje enorme.

—Sí, yo le dije que se casara conmigo pero no quiso, le dije que le daría todo lo que ella quisiera, pero no quiso nada— lo escuché desolado.

—Daddy hace mucho que quería decirte algunas cosas—

—¿Qué pasa?.

—¿Por qué siempre confías en los demás menos en mí?, Prefieres confiar en otras personas que ni siquiera son familia, ¿por qué?. — pregunté son un nudo en la garganta.

—No te entiendo.

—Cuando estaba casada y te pedí ayuda, a veces te enojaste demasiado, decías que era responsabilidad de él sacarnos adelante, y lo sé, sé que era así, solo te pedía ayuda cuando en verdad lo necesité.

—Entiende que estaba enojado porque no se hacía lo suficientemente responsable, tenías que pedirme dinero en lugar de él fuera a trabajar….

—Sí daddy lo entiendo— interrumpí. — pero soy tu única hija y preferías ayudar a mi primo antes que a mí.

—Sí te mandé…

—Pero forzadamente, haz preferido mandar dinero a otras personas para que me den algo que quieres que me compren, en vez de mandarlo directamente y yo lo compro, pero no, otras personas reciben el dinero porque no me tienes confianza— ya estaba demasiado enojada, tantas cosas que tenía guardadas empezaban a salir de mí boca.— ¿Y sabes que me duele más?, que digas que no tenías ni un motivo para quedarte, ¿y yo?, ¿yo no era suficiente motivo?, Me has dicho que tal vez mi vida hubiera sido diferente si hubieras estado a mi lado, pero aún así no ves ningún motivo importante por el cual te hubieras quedado.

Mi padre guardo un largo silencio, entre la rabia y dolor me escurrían lágrimas por las mejillas que salían sin cesar.

—No sé si mi vida fuera diferente, pero definitivamente no puedes venir ahora y pretender que obedezca como niña pequeña, soy un adulto, tengo mi vida y no puedes hacer cambios en ella, debiste ser mi padre hace muchos años.

Oigo a mi padre llorar, decepcionado de sí mismo y sollozando — Sé que debí ser mejor padre, pero siempre te he amado y hecho lo posible por  que estés bien. Tal vez no he estado presente y no te he apoyado mucho económicamente, pero sí te he dado consejos, siempre tratando de que no cometas los mismos errores que nosotros.

Solo pude pensar en mi madre y todo su esfuerzo, y aunque él no estuvo físicamente entendí que también ha sido difícil para él estar lejos de su hija, y ahora no conocer a su nieto.

—Te entiendo daddy, pero entiéndeme a mí por favor. —Ya estaba más tranquila, tomaba aire para relajarme y explotar contra él. —Solo que en ocasiones me siento frustrada en ver como las personas se aprovechan de tu nobleza y yo, bueno no recibo tu completa confianza.

—Tienes razón y lo lamento hija, aun siento que te falta mucho por aprender, será mejor que espere a que vayas comprendiendo todo a tu ritmo, y que confié en que ya eres una mujer madura y que has aprendido por tus tropiezos. — la voz de mi padre se volvió suave, muy diferente a la voz fuerte y penetrante que tenía normalmente.

—Por favor confía más en mí, y menos en los demás, lamentablemente no todas las personas son agradecidas y bueno, te darán la espalda cuanto tú los necesites, lo sé daddy, igual como experiencia.

—Está bien, observaré mejor a quien le doy mi confianza y a quien ayudo. Y sobre lo que dijiste de que tú eras un motivo para que me quedara, tienes razón, tú eras más que un motivo, eras mi razón de todo, y me disculpo por no haberlo visto de esa manera aquel entonces.

Aun  me sintió un poco afectada y sabía que hasta que no viera cambios en él, ese resentimiento seguiría ahí, en mi corazón como una pequeña astilla, lastimándome.

stefyyesh
Author: stefyyesh

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  1. romina

    Vuelve a leer el reto en el libro. Cuál es la función de una acotación y como se utilizan los signos de puntuación (en el vivo lo remarcamos).

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