Reto 18: La ultima conversacion.

—¿Por qué te olvidaste de mi?

—¿segura que fui yo, él que se olvido de tí?

Permanecieron callados por un largo tiempo, mirando una cascada que tenían frente a ellos. Sentados en una banca de madera. La tarde era perfecta y el sol se estaba ocultando entre las copas de los árboles. No había gente alrededor solamente ellos dos hundidos en la melancolía de un encuentro deseado por ambos y temerosos por el posible resultado.

—¿sabes lo mucho que te extraño? —dijo Adriana con la vista inclinada y fija en los zapatos negros y limpios de su padre —supongo que eso no te importo y decidiste rendirte… no me importan tus justificaciones. No sabes cuanto te necesitó a mi lado.

—lamento mucho haberte hecho sufrir y me disculpo contigo por todo el daño que te pude haber hecho. — la voz de su padre era dulce y cálida —por haber marcado tu niñez o por haber borrado parte de ella

—¡no quiero tus disculpas! ¿Que no te das cuenta que te necesitó a mi lado? —se recargo en la banca cruzada de manos, como si quisiera darse calor ella misma —últimamente no e estado bien, las cosas se ponen difíciles y solamente dios sabe como me siento —por fin pudo verlo a los ojos —¿Por qué no me escuchas cuando pido tu ayuda?, ¿por que no atiendes mis suplicas cuando te grito? —comenzó a llorar al sentir como su padre tomaba sus manos entre las de el — me siento ignorada… ¿en donde estas tu todas las noches que lloro?, tu perfectamente sabes lo que es la soledad del alma, el sentir que te come por dentro… el necesitar ayuda y que nadie este ahí para levantarte.

—lamento mucho el daño que te e hecho, pero me tengo que ir y quiero que sepas que no estas sola.

—¿así?… y entonces ¿por que te vas?, ¿por que me quieres abandonar otra vez? Ese día te suplique y te grite ¡que no te fueras! mientras todos me miraban, me pusieron sedantes. Y a pesar de que han pasado años a un me duele cuando recuerdo, por eso prefiero hacer que te e olvidado, pero es inútil por que un padre nunca se olvida y a pesar de todos tus errores jamás vas a dejar de ser mi padre, te necesitó a mi lado quiero levantarme cuando sea mi cumpleaños y decirte no me pongas las mañanitas por que no me gustan —su padre cariñosamente sus lagrimas de sus mejillas —perdóname por favor.

—eres una buena hija y estoy orgulloso de ti, vas por buen camino. Escúchame bien, lo que te voy a decir. Tu lugar es el que tu escojas… eres fuerte y siempre e tenido fe en ti, te quiero mucho recuérdalo siempre, a un que no este presente en tu vida siempre vas a ser mi niña adorada a la que cuidare desde el cielo o el infierno si es necesario.

—me e equivocado. Perdóname, si pudiera remediar mis errores lo aria.

—no tienes nada que remediar, sigue adelante.

—pero no soy la mujer que querías que fuera.

—pero eres la mujer que tu quieres ser y con eso es suficiente.

—¿por que te tuviste que morir?, no sabes cuanto me faltan tus palabras, no sabes lo sola que me siento y a pesar de que no siempre lloro tu ausencia, sigo llorándole a tus consejos, a un me duele escuchar tus canciones extraño cada una de tus historias que me aprendí de memoria, pero a un así no quiero olvidarlas.

—siempre estaré a tu lado a un que tu no me sientas, recuerda que estoy orgulloso de tí, ahora me tengo que ir.

—¡por favor no te vayas! —imploro tomándolo de la mano al verlo levantarse.

—¿te pido un favor?, cuida mucho a tu madre, solamente por ella te tienes que preocupar, haz tu vida, pero no solamente te dediques al trabajo o a seguir tu sueño… ten una familia.

—yo cuidare de mamá, te prometo que voy a ser una profesional y que voy a cumplir mi sueño, pero no te puedo prometer una familia normal.

—mi niña —toco por ultima vez su mejilla — hace mucho que entendí que tu familia o que mis nietos tendrían dos mamas, solo se feliz y no importa como o con quién decidas formar un hogar.

Permitió que su hija le diera un ultimo abrazo y llorara mojándole el pecho, derramando sus lagrimas en su camisa blanca, aferrándose a su cuerpo con esfuerzo logro apartarla. Le ayudo a sentarse en la banca y le dedico una sonrisa, para después desaparecer entre el agua cristalina de la cascada.

agomezgutierres
Author: agomezgutierres

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    Bien la historia, revisa las reglas en cuanto a la forma de escribir los diálogos, hoy abundamos en ello.

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