Reto 18. En tu ausencia.

    Papá ¡Qué bueno que viniste hoy!me enderezo y lo abrazo ¡Ya te extrañaba!

     Lo sé. Siento lo mismo. Quisiera poder venir todas las noches a platicar por horas como cuando eras niña ¿Te acuerdas?sus ojos se humedecen.

     Cómo olvidarlo. Mamá se paraba en la puerta, cruzaba los brazos y entre dientes decía: mañana hay escuelareímos. Uf, me parece como si hubiera sido ayer. Hablar contigo, aunque sea de vez en cuando, me hace bien. Desearía también poder seguir haciéndolo con ella.

     ¿Quieres que tengamos nuevamente esta conversación? Los años pasan hija, y dejan sus huellas. Recordar es hermoso, pero aferrarse al pasado nos impide avanzar.

     ¿Crees que no lo sé?suspiro. Desde hace años vengo por las noches y me siento a esperarla en este mismo sillón. Deseo que toque a la puerta, y que al abrirle me diga: Hola hija, el viaje fue largo, pero ya estoy aquí. Cuéntame qué ha sigo de tu vida en mi ausencia.

     Te haces daño al pensar así. Sólo suéltala y déjala ir.

     Para ti es sencillo decirlo. Te fuiste antes que ella. No tuviste que sufrir ese dolor.

     Eso me suena a reproche. ¿Acaso me culpas?

     No. Si existe algún culpable, esa soy yo. Pude pedirle, rogarle, o hasta exigirle que no fuera a ese viaje.

     Mmm, ya veo de qué se trata todo estome mira fijamente-. Estás enojadatrato de interrumpirlo, pero con la mano me indica que me calle-. Sí, estás enojada con ella porque partió sin despedirse; por eso la sigues esperando. Acéptalo. Aquel accidente no fue culpa de nadie. Los accidentes pasan. La gente muere todos los días por diferentes razones. ¿Qué fue muy pronto? No lo sé. Al nacer cada uno tiene su propio ticket de viaje. El boleto sólo es de ida. Marca la fecha de salida, más no la de llegada.

     Al escucharte sé que tienes razón; pero mi corazón no siente lo mismo. No se me hace justo que la gente buena muera prematuramente. Tú, por ejemplo. Aquel infarto cerebral te arrebató de nuestras vidas siendo apenas yo un bebé. Tengo tan pocos recuerdos de ti. Te conozco por fotografías, las mismas que muestran el breve tiempo compartido. Te convertiste en mi amigo imaginario. El mismo que a la fecha viene de ves en cuando a conversar conmigo. Vivir sin ti no ha sido fácil, pero…

     Lo sé, se extraña menos lo que apenas se conoce. No sientas pena por eso. Soy feliz al saber que no he muerto del todo. Piensa en lo que acabamos de hablar. Disfruta tu vida. Déjame por fin recoger a tu madre en la estación; quizás así algún día ambos podamos venir a visitarte.

     Tienes razón papá. Debo darle vuelta a la página. Abrázame fuerte. No quiero dejarte, pero amanece, y pronto tendré que despertar.

lucia_argoytia
Author: lucia_argoytia

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    Revisa el libro y el vivo de ayer. No se usa guión corto en diálogos y los espacios en tu texto son incorrectos.

  2. Paris Olmos

    Me agrada el escrito. Lo sentí algo confuso.

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