Reto 17: Te quiero ver feliz.

Él llegó como cualquier otro día a visitarla, ella le sirvió una rebanada de pastel por el cumpleaños de un familiar que celebraron la noche anterior, lo comió y se quedó por más tiempo charlando con ella de un momento a otro ella pidió salir para hablar solos.

Caminaron tomados de las manos con dirección al parque cercano a su casa para su buena suerte no había nadie, habían muchos asientos para elegir y el dejó que ella escoja donde tomar asiento. Ella lo tomo de las manos y  él pregunto “¿Qué sucede, pasó algo?” ella respondió “Hay una idea que me ha dado vuelta por la cabeza desde hace mucho, la he pospuesto porque esperaba que se pudiera salvar lo nuestro, tengo la intención de terminar con la relación pero no me decidí hasta este momento.” Sus manos perdieron fuerza y se soltaron, él respondió “lo hemos intentado muchas veces pero el resultado no cambia, es como si estuviéramos forzando algo” ambos rompieron en llanto mientras movían la cabeza tratando de negar lo que estaba pasando. Ella lo abrazo muy fuerte dejando caer su cabeza en el hombro mientras decía “¡Gracias por tanto! Por todo el tiempo y atenciones, ¡Eres una gran persona y mereces ser feliz! Estoy segura que hallaras con quien coincidir y te dará la felicidad que conmigo no conseguiste. No fue tu culpa, fue de ambos” Su voz estaba quebrada y él respondió lo siguiente “Era muy feliz a tu lado pero siempre hubo algo que no resolvimos, eso nos llevó hasta este momento amargo ¿por qué compartimos la culpa, cuando podríamos estar compartiendo la gloria? ¡Eres una mujer increíble! Cuando iniciamos esto te hice una promesa, quería que fueras feliz, quiero verte feliz aunque ya no sea quien te acompañe de la mano en tu vida.” Permanecieron abrazados durante un tiempo, las lágrimas mojaron los hombros de ambos.

Pasó quizás una hora o tal vez más desde que tomaron asiento, se pusieron de pie y caminaron hasta su casa, se despidió por última vez, sus ojos no podían ocultar la tristeza del momento que hace un momento experimentaron.  El corazón de ambos quedo muy lastimado y no era para menos, todos los momentos que habían compartido se tornaron tristes.

José Can

Jesus Can
Author: Jesus Can

José

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    José les mencioné que no usaran diálogos si todavía no saben como escribirlos. Hoy los veremos en el vivo.

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