RETO # 17 : DE LA AMISTAD AL ODIO

Luis,  uno de mis mejores amigos caminaba con dirección al baño. Lo seguí, me sentía  indignado y ofendido. Cuando estuve cerca, tomé su brazo y lo detuve bruscamente. Sorprendido dio vuelta y me preguntó, José ¿qué te sucede? ¿Qué te pasa a ti?, le devolví su interrogante. Me quieres explicar ¿por qué razón estabas bailando muy acaramelado con Paulina?

Cálmate, me dijo. Solo bailábamos, como tú mismo lo viste. ¿Pero no entiendo por qué te molestas? Acaso no dijiste que te ibas a olvidar de ella. Que desistirías de conquistarla y que jamás se enteraría que la amas en secreto.

¿Y eso que tiene que ver con que le estabas coqueteando? Luis, tú siempre supiste que yo la amo. Hoy estuve a punto de decírselo, pero no pude. Me enojé conmigo mismo y fui por una cerveza. Cuando regresé, resulta que tú, mi amigo, me estaba bajando a mi futura novia.

Inmediatamente Luis me recriminó. Mira José, yo no tengo la culpa que seas un cobarde y que no sepas expresar tus sentimientos. Lo que dijo me dolió en el alma. Solo pude vociferar ¡cállate! Y lo lancé contra la pared.

¡No te pases!, me dijo mientras me apuntaba con su dedo. Puedes ser mi amigo, pero no te permito que me empujes.

¿Ahora te haces el ofendido? Dime Luis, ¿te gusta Paulina? me   miro y hablo despacio ¿Por qué me preguntas eso? Solo contesta, lo acorralé.

Se dio la vuelta y prácticamente me escupió en la cara. ¡Sí…!  ¡sí me gusta!  ¿y qué? Me devolvió el empujón para apartarme de su camino y salió apresurado al patio.

Fui tras de él. Por dentro me invadía una rabia incontrolable, me imaginaba golpeándolo y arrastrándolo por el piso.

¡Detente!  le grité. Se detuvo. Caminó hacia mí y me miro a los ojos. Con los dientes apretados una vez más lo interrogué ¿por qué no me lo dijiste? Se suponía que éramos amigos. No esperaba respuesta. Sin embargo, la tuve. No tengo por que darte explicaciones de mi vida. No aguanté más, la sangre se me subió a la cabeza, preparé mi puño derecho y lo llevé hasta su cara. Luis cayó aparatosamente, pero enseguida se incorporó y me regresó la ofensa. Sentía mareos, veía luces de colores. Se acercó nuevamente y me derribó con un rodillazo en el abdomen, me dejó sin aire, retorciéndome del dolor. Además, el primer golpe dañó la visión de mi ojo izquierdo. Regresó nuevamente y me levantó del cabello, se preparaba para lanzarme una patada. Tuve que detenerlo con un codazo en la nariz, lo agarré desprevenido. Se apartó de mí y empezó a sangrar. Nuestros compañeros salieron del salón de baile. Nos detuvieron, no obstante, la pelea ya había terminado.

Idiota, gritó Luis. Me rompiste la nariz. Esto no se va a quedar así. Escúchame José, aquí se termina nuestra amistad. Prepárate porque Paulina va ser mía. Hoy empieza la guerra. Percibí su mirada de odio. Salió caminado con premura. Di la vuelta, lo observé alejarse y susurré.

¡Aquí te espero, infeliz!

 

 

 

josetjimenez27
Author: josetjimenez27

1

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Ya falta poco casi nada para llegar a los diálogos en nuestros escritos.
    Una narración que se sigue punto a punto por la minuciosa descripción de cada momento.
    ¡Un gran texto!

  2. romina

    Recuerda que mencionamos que no usen diálogos aún, porque la ausencia de la puntuación correcta dificulta seguir la lectura. Relee el reto de narración, fíjate los dos ejemplos del libro, como logran un ritmo, una velocidad de lectura. Narración es acción, movimiento…

Deja una respuesta

4 + once =