Reto 16. Vidas paralelas

     La iglesia está vestida de blanco. Azucenas y nardos confeccionan su atuendo. En el atrio, el novio aguarda por ella. Luce ansioso. Sabe que es puntual, pero no puede evitar pensar que algún imprevisto se cruce en su camino. Un auto negro se detiene frente al atrio. Al verla, el alma le regresa al cuerpo. Todo está bien.

 

     Se apresura a recibirla y la besa en la frente, no quiere estropear su maquillaje. Sonríen nerviosos, son los protagonistas de la historia. Es una boda diferente. Nadie entrega a la novia y el novio no espera por ella en el altar. Son dos vidas dispuestas a dar, servir y amar.

 

      Ella sujeta con fuerza el ramo, las manos le sudan. Teme que se escape entre sus dedos. Están a punto de entrar.  Él le toma la mano y la aprieta suavemente. Ambos tiemblan de emoción, es la señal para avanzar por el largo corredor hacia el altar. La marcha nupcial los acompaña y avanzan al ritmo que les marca.

 

     La sonrisa es la vestimenta de gala de familiares y amigos. El aroma de las flores y el sonido de sus pasos sobre la duela mantienen su estado de conciencia alerta. No es un sueño, se repiten. Ya no más.

 

     El milagro de las bodas de Caná es el evangelio que acompaña la palabra del Señor, y, el Principito y la rosa, los protagonistas del sermón. Las palabras del padre resuenan entre las paredes del templo y abrazan el corazón de la pareja. Cuánta razón hay en ellas. La rosa representa el amor puro y desinteresado del principito. Un amor que se cultiva con paciencia, respeto, responsabilidad y compromiso. La acción prevalece sobre la promesa y sus botos lo confirman. El lazo, las arras, las argollas, y al final, la bendición.

 

     “Puede besar a la novia”. Lentamente se acerca a ella y toma su rostro entre sus manos. Sus labios se rozan una, dos, tres veces, hasta quedar fundidos por completo. Los presenten aplauden y lanzan sobre los esposos puños de arroz como muestra de abundancia. La celebración apenas comienza. Un brindis por el amor, la vida y los novios. Chin, chin.  

 

   

 

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lucia_argoytia
Author: lucia_argoytia

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. romina

    Bien escrito, pero relee el capítulo de descripción, es una fotografía, casi sin movimiento.

  2. Lucía Argoytia Guerra

    Gracias Romi, voy a revisarlo y a trabajar en ello. Saludos.

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