Reto 16 Mi hombre misterioso

Me encontraba un diez de enero en un restaurante casual con mesas de madera rústica, bancas de igual material, tomaba una cerveza fría. A pesar de que era invierno, esa noche en particular el clima era tibio, un brisa fresca dentro del edificio de cantera rosa se sentía a través de la chamarra negra de vinilo que yo portaba. Ahí estaba él un metro ochenta de alto, de complexión delgada, moreno claro, cabello muy corto de color castaño oscuro su cara tenía facciones muy agradables a la vista, barba negra pese a que la lucía corta se notaba cuan tupida estaba, destacaba su mentón partido, sonrío y sus magníficos hoyuelos coquetos; me hizo sonrojar, me mordía los labios al contemplarlo; él además tenia un aire intelectual misterioso y relajado, portaba un abrigo negro corto, unos pantalones color caqui y unas botas cortas color café, se veía limpio y bien arreglado. Mis pupilas se dilataron al admirarlo.

Imposible negarlo, yo era presa de ese hombre. Para mi sorpresa se aproximó a mí, junto con su madre quien me lo presentó diciendo que él estaba interesado en conocerme, me sentí alagada, y una bruma cálida me embargó, mientras ella se alejaba y me dejaba a solas con su hijo quien tenía mi atención total, ahora el deleite era auditivo, escuchar su voz profunda, sincera, grave, excitante; en contraste con mi voz aguda, liviana que trataba de parecer sensual e interesante, me notaba tan pequeña a su lado. No solo su voz era espectacular sus palabras también lo eran, llenas de música, filosofía, era un arte fluctuante entre prosa y verso.

“Pásame tu whats, te enviare algunos vídeos que he grabado sobre literatura, igual podemos ir a tomar algo” mis sentidos estaban alerta, se me hundió el estómago cuando lo que mis oídos captaron fue escuchado y procesado, mis manos sudaban, mi pecho palpitaba; sí, quise gritar de felicidad, abrazarlo, besarlo, tenerlo por siempre para mí.

Me contuve, pues si quería que lo nuestro fuera duradero debía conocerlo más, esperar a que él tomara la iniciativa y como un caballero me invitara formalmente a salir, tener citas y hacer de nuestro primer beso el recuerdo más dulce, ese que contar a mis nietos; ese no era el lugar ni el momento. Sonreí y le dicte los números, me registró y mi celular recibió a las 12.00 del 11 de enero del 2020 el primer texto de mi hombre misterioso.

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. romina

    en el vivo hablamos de la diferencia entre descripción y narración

  2. jesus chapa

    me agrado la descripción del principio pero como que se fue el resto de la narracion

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