Reto 16: Mi Hermosa Musa

Recostado sobre mi cama, veía el desorden de hojas regadas por todas partes en mi habitación; en el suelo, en los rincones, pegadas con cinta en las paredes y aún más sobre el escritorio; eran premisas, pinceladas, bocetos de historias en mi cabeza. A simple vista y como diría mi madre “un nido papel”, que para mí se había convertido en mi propio bastión.
         Me levanté con tranquilidad, haciendo a un lado con mis pies las hojas hechas bolas del suelo. Hice hacia atrás la silla desgastada y me senté en ella, me recorrí un poco hacia adelante, intentando quedar frente a mi escritorio y contemplé aquella bella escena.
         Un mundo creado para mí y para ella, un lugar hecho a nuestra medida.
Las vi, las acaricié, recosté mi rostro sobre ellas lleno de gozo y de orgullo. Estas historias fueron escritas con los anhelos de mi corazón, cada una diferente a la otra, pero compartían algo en especial. Todas fueron escritas pensando en un una lectora idónea.
         Me incorporé y tomé en mis manos uno de mis escritos como un pintor al ver su obra más preciada, y comencé a leerlo.
         –Ella es tan blanca como la nieve en invierno, el dulce sonido de su voz se asemeja al suave cantar de una ninfa –me sentí alegre al pronunciar esas sinceras palabras escritas desde mi corazón–. Ella es la protagonista de mis más tangibles sueños; el ángel que mora dentro de mi gélido corazón, la brillante luz que me guía por el oscuro sendero, mi hermosa musa.

–Uriel Kaede.

Uriel Kaede
Author: Uriel Kaede

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