Reto 16. Endoscopía

Endoscopía


Aunque trabajaba allí, no me permitieron entrar contigo. Eras tan pequeña y valiente. Parecías tener la comprensión de una niña mayor, pero sólo tenías dos años. Desde tu nacimiento, sufriste problemas gastrointestinales y, ahora que estabas más grande, tu médico decidió hacerte una endoscopía. 


Cuando el camillero se alejó, aproveché el momento para tomarte entre mis brazos y apretarte fuerte junto a mí. Con la mayor tranquilidad que pude, te expliqué que no podría entrar contigo, al salón de operaciones, pero que “mis amigos los doctores” cuidarían muy bien de ti; que nada te iba a doler y que yo estaría, afuera, esperándote. Asentiste un poco triste, mientras tus delicados brazos se alzaban hacia mi rostro con ternura. Sabía que estabas asustada, era lo normal; no querías separarte de mamá. Y, aunque no lo notaras, yo también estaba angustiada; el nudo en mi garganta solo se iría, cuando te viera despertar. Te hice cosquillas, para alegrar la pesada atmósfera que nos envolvió. Tu espontánea risa me contagió ¡Te veías tan hermosa con tu atuendo! Una bata larga de color azul cubría tu pequeña figura. En tu cabeza un gorrito, que ocultaba tus rubios cabellos y, una sábana tapaba la parte inferior de tu cuerpo. Me dijiste, con mirada inocente, que te habían vestido de doctora ¡Tu dulce voz me derritió! Tomé tus blancas manitas y planté un sonoro beso en tu frente. Sonreíste al instante e imitaste mi acción. Te invité a orar. Cerraste tus ojitos y te encomendé a Dios. El camillero regresó. Mis pulsaciones iban en aumento mientras, con tu mano, me decías adiós. Y en susurro, mis labios pronunciaron: “¡te amo, aquí estaré!”

-Saranyi Drisselley-

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. reymarie44

    Qué duro es pasar por estos momentos con los hijos y más cuando son pequeños.
    Me gustó mucho tu relato.

    1. Así es, los hijos nos dan lecciones grandes con su inocencia y confianza en nosotros, sus padres.
      ¡Muchas gracias, un abrazo!

  2. arianysdelc

    Recuerdo aquel día. Me sorprendió lo fuerte y madura que es para su edad… Sigue escribiendo

  3. romina

    Buen texto. En el vivo vimos la diferencia entre narración y descripción.

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