Reto 16: Amor robado

La brisa fresca del día entra por la ventana, y el sol intenta colarse por las cortinas. La pitbull de mi hermana está ansiosa, entra y sale de la habitación; y me da colazos en la pantorrilla al pasar, hay alguien nuevo que quiere conocer. La personita más pequeña del mundo está sobre la cama, envuelto con una cobijita blanca con caballitos azules. “Cárgalo”, me dice mi hermana. Yo lo veía tan frágil, tan chiquito, que me daba miedo lastimarlo, no saber hacer algo tan simple, como cargar a un recién nacido. Me senté sobre la cama y el olor a bebé que desprende mi sobrinito, me lleno de calma. Veo su carita, su piel rosácea, sus ojitos todavía hinchados, como evidencia de que solo lleva un día en el mundo, sus cachetes como bombones y su pequeñísima boca, bostezando, eran lo más tierno que mis ojos han visto.

Los rayos solares alcanzan mi rostro y siento una calidez en la piel. El ruido exterior desaparece, los ladridos de la perra, las voces de nuestros padres y de la televisión, todo se apagó; por un momento solo existimos él y yo. Lo veo dormir plácidamente, mientras mueve sus pies diminutos. Me levanto de a poco, no quería interrumpir su sueño Solo puedo escuchar mis latidos acelerados, mi corazón, que golpea mi pecho. Los brazos me tiemblan, las manos me sudan, los nervios viajan por todo mi cuerpo, pero lo hago.

Lo tomo entre mis brazos, los segundos dejan de contar. Él toma uno de mis dedos con una de sus manitas, sus fuerzas están concentradas en no dejarme ir. Siento como si me acariciaran el alma; dentro de mí, toda una avalancha de emociones está sucediendo. Descubro que este sentimiento, es un amor que no puedo evitar.

No encuentro las palabras para poder describirlo. Se en ese instante, que yo voy a querer a ese niño para siempre.

 

Karen Salas

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Author: kayuri.books

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    revisa los verbos, o es presente o es pasado.

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