RETO 15 (Una Foto Con El Payaso & Adios, Amigo)

(Una Foto Con El Payaso)

La circulación estaba cortada y estos dos singulares personajes habían quedado de frente a la procesión que recolectaba toda clase de personajes. Hombres y mujeres vestidos de indios típicos resonando sus tambores eran los disfraces típicos de la época, lo que no encajaba era ver algunos superhéroes del cómic norteamericano acompañados de toda clase de vestuarios pintorescos. Ambos chicos miraban con extrañeza y singular fascinación el pseudo desfile que transcurría frente a la cabina de aquella camioneta roja. El piloto volteó a ver al copiloto con una sonrisa una propuesta pícara.

– Yo digo que bajemos y nos tomemos una foto. – Propuso Iván, un joven de entonces 26 años, a su copiloto y amigo (por default), Carlos.

Ellos no se llevaban particularmente bien y en más de una ocasión habían discutido y peleado. Cierto que también habían compartido momentos sinceros de camaradería, pero sus personalidades tan opuestas llevarían a cualquiera a asociarlos a una relación de agua y aceite.

Aun así, algo había cambiado y Carlos, quien en más de una ocasión había declarado su exasperación con el piloto, ahora respondía con una sonrisa.

– ¡Hay que hacerlo! – Inmediatamente abrieron las puertas del vehículo sin apagarlo, con los faroles encendidos y se dirigieron a la procesión para pedirle a un payaso de peluquín verde, sonrisa roja y vestuario colorido, que posara con ellos. Cada uno apareció a lado del payaso en una foto tomada a las 9 de la noche en una procesión religiosa mientras los carros esperaban a que los jóvenes terminaran con su locura, y es desde entonces que el joven Carlos no aprendió a soltarse un poco más y abrirse a la aventura. Iván por su lado se dio cuenta que aquel chico serio podía ser bastante divertido y que una amistad entre ellos no parecía tan descabellada después de todo.

 

(Adios, Amigo)

No lo puedo creer, o más bien, no quiero hacerlo. Escucho la voz de Israel por teléfono que me repite sus razones por las cuales se va. Es la primera vez que lo escucho y lo único que puedo recordar son sus palabras a principio de año que daban a entender que quería permanecer con todos nosotros. Para este punto ya se que son mentira, y no deberían de sorprenderme pues en más de una ocasión he sabido que suele decirme una cosa cuando la realidad es la opuesta a su declaración. Mi pecho se achica al preguntarle porque ha tomado tal decisión, escucho su respuesta, pero no logro encontrar sentido. Una mezcla de rabia, indignación, tristeza y cierta indiferencia comienzan a llenar mi corazón mientras le escucho decir que ya no volverá a vernos y que prefiere tomar distancia de todos nosotros, de la iglesia, de sus amigos y su familia.

Cuelgo el teléfono y me recargo en la pared mientras miro al cielo. No tengo ganas de llorar, no quiero llorar, me siento traicionado y usado. No es su decisión la que me hiere, ha sido la ausencia de honestidad conmigo, ha sido la falsa imagen que quiso presentarme y que decidí adoptar en pos de no dudar. Darme cuenta de lo inútiles que han sido mis esfuerzos, de lo poco valorado que era el tiempo que dedicaba a escucharle, de cuan ligero era el mote de “amigo” que presumíamos, eso es lo que me impide llorar y al mismo tiempo pesa en mi alma. Solo me pregunto “¿y ahora que hago?”.

carlozmoran
Author: carlozmoran

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    En el segundo, revisa el ejemplo del libro, las características de un texto en presente.

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