Reto 15: Inesperado y Desilusión

  • Inesperado

Sus manos temblaban mientras sostenía el micrófono, no tenía ningún discurso preparado, no sabía que era la elegida, la falda de su vestido rosa, danzaba al ritmo del balanceo de sus pies nerviosos, tantos ojos desconocidos la miraban, esperando atentos por sus palabras, que se negaban a salir, trato de concentrarse en las caras familiares, hablar en público siempre la había paralizado, pero, por ella, venció su miedo y timidez.

“Los amigos se hieren con la verdad para no destrozarse con la mentira”, inició su discurso con la frase que ha sido la base de su amistad, explicó, cómo esta premisa aplicaba desde lo más superficial como la compra de ropa, hasta los temas más difíciles y complicados como las relaciones de pareja y familia.

Recordó con emoción el camino que han recorrido juntas, las travesuras de niñas, la etapa colegial y todas las dificultades para convertirse en adultas.

Habló de los momentos más oscuros, donde siempre contaron una con la otra.

Relató entre risas la odisea para encontrar el vestido perfecto, como corrieron por las calles de Alajuela, de tienda en tienda, bajo un aguacero torrencial, habían escogido el peor día del año para completar esa misión, empapadas de pies a cabezas, volvieron a sentirse como niñas.

Con lágrimas y la voz entre cortada describió la aparición de Stuar, en la vida de Jenny, como él había logrado curar la tristeza que ella había cargado por mucho tiempo.

Laura podía ver los ojos aguados de su amiga, la miró con detalle, llevaba un maquillaje natural, su cabello largo lucía unas ondas un poco desordenadas, una corona de flores pequeñas reposaba sobre su cabeza, y un vestido en un tono dorado, que, si era el perfecto, se veía hermosa, su alma se llenó de orgullo, sintió unas ganas enormes de abrazarla y levantó la copa a la salud de los nuevos esposos.

 

Desilusión

Llego a la cafetería, me esperas en la mesa de siempre, la del mantel desteñido, te saludo con un fuerte abrazo, parece que no me quieres soltar, bromeo sobre el tema, nos sentamos, el mesero nos mira y trae la orden sin ni siquiera pedirla.

Estoy ilusionada, verte siempre me emociona, te noto un poco nervioso y distraído, te cuento un chiste para romper ese semblante triste que traes, pero es un intento inútil.

Pruebo mi café, espero a que empieces a hablar, no entiendo lo que me dices, me pides que rompa toda comunicación contigo, te exijo una explicación.

Subo mi tono de voz, todo es culpa de ella, en mi voz hay acusación, bajas la mirada, confirmas mis sospechas.

Te reclamo, quince años de amistad no tienen ninguna validez para ti, sé que no estoy de acuerdo con tu relación, no es una mujer que te convenga, lo creo firmemente, pero respeto como siempre tus decisiones.

Me explicas que ella esta celosa, que no me soporta y quieres complacerla, alejándote de mí.

Siento una punzada de dolor en mi corazón, me levanto y me marcho. Igual, el café ya está frío.

 

 

 

 

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Laura Castro
Author: Laura Castro

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. romina

    cuidado en el presente, se te soltó un acento de más. Muy buen trabajo.

  2. katimav

    Me gustó mucho tu primer escrito Lao, quiero que mi amiga también diga un brindis en mi boda algún día 🙂 El segundo, vaya, entiendo la situación… pero con el tiempo se dan cuenta quién era más sincera. ¡Saludos!

    1. Laura Castro

      Hola, era una boda civil y ella me pidió ser testigo, yo nunca me imagine que tenía que hablar, pero sorpresa!!! Al final es un momento que recuerdo con mucho cariño, en el otro caso esa fue la última vez que hablamos, se caso con ella y tuvo un hijo, y a mi me bloqueo de todo lado, espero que sea feliz, era mi mejor amigo

  3. Yesenia Cortés

    Que hermoso, estar en los momentos y lugares que como amigos pueden estar y que mejor en una boda otra etapa de la vida que si tienes verdaderos amigos ahí estaran me encanto

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