RETO 15 – EL LOCO ARREBATADO Y FERNANDO.

PRIMERA ANÉCDOTA. (Pasado – Tercera persona)

La respuesta de Pedro sonó titubeante ante la pregunta de Manuel. Quizá no quiso parecer débil o inexperto en el asunto y dijo “si” sin pensarlo mucho. Manuel observó y sintió que algo podía salir mal ese día. Conocía a Pedro. Eran vecinos de toda la vida y cómplices de las travesuras más inimaginables en su época de estudiante. Sabía que cuando su amigo sacudía su cabello era sinónimo de inseguridad. Y esa tarde de domingo, después de hacerle la pregunta, su melena perdió todo estilo al tacto de sus manos. Manuel se acercó a él y volvió a preguntar si estaba seguro de hacerlo. Pedro asintió.

Los dos amigos decidieron pasar ese fin de semana en la laguna de la comunidad vecina. La caminata entre árboles y flores duró varias horas. Valió la pena. El lugar era maravilloso. El azul del cielo y los rayos del sol hacían eco con las aguas cristalinas de la laguna. La naturaleza en su máximo esplendor. Ellos lo sabían. La laguna coqueteó con ellos desde semanas atrás. Lo planearon, trazaron rutas y al fin estaban ahí. Subieron a una roca y contemplaron la vista. Todo era hermoso. Decidieron tirarse clavados, pero antes de hacerlo, una duda sobre Pedro inquietó a Manuel. Le preguntó; “¿Sabes nadar?

Pedro se aventó desde lo alto. Su cuerpo delgado se abrió paso entre las aguas y quedó sumergido. Tardó en salir a la superficie, pero no como el experto que sabe lo que hace y domina la técnica. No. El movimiento brusco de las aguas por la agitación desesperada de sus manos y sus pies fueron señal de miedo y pavor. Pidió ayuda, pero sus gritos se ahogaron por el agua que entraba a sus pulmones. Manuel al ver la escena no dudó ni un segundo. Se aventó dispuesto a todo. Su amigo lo necesitaba y daría su vida si fuese necesario para salvarlo. Llegó a Pedro y con mucho esfuerzo logró colocarlo en la espalda y llevarlo a la orilla. Aún respiraba. Empezó a reanimarlo una y otra vez hasta que reaccionó. Pedro tosió y sacó el agua que había tragado. Manuel expresó su alegría con un grito de júbilo, pero al mismo tiempo sus ojos dejaron correr algunas lágrimas de agradecimiento al cielo por ver a su lado a ese loco arrebatado a quien quería mucho y que la vida le dio la dicha de ser su amigo.

SEGUNDA ANÉCDOTA (Presente – Primera persona)

Veo mi silueta en el espejo de la sala y siento rabia y coraje. Intento marcar nuevamente al número de Fernando, pero la llamada no entra. Abro mis redes sociales y tampoco hay rastro de él. Doy vueltas en la habitación y golpeo fuertemente la pared. ¡Soy un tonto! ¡Un reverendo estúpido!

 Sin pensarlo, salgo de la casa y tomo un taxi. Le doy la dirección al conductor y en media hora llego a la casa de Fernando. Grito su nombre. Toco el timbre. Nadie sale. Vuelvo a llamarlo y esta vez golpeo la puerta. Al fin una señora que no había visto antes, entre molesta y con miedo, abre la puerta. Pregunto si se encuentra Fernando, que necesito hablar con él. La señora tímidamente me comenta que ya no vive ahí, que se mudó hace varias semanas. Mi rostro perplejo y atónito no puede creerlo.

 Regreso a casa, pero no entro. Tomo asiento en la acera. Necesito aire. Tranquilizar mi furia y tratar de entender lo sucedido. Mi mente no deja de preguntarse: “¡¿Por qué?! Yo le doy toda mi confianza y mira cómo me paga”

 Como si alguien adivinara mis pensamientos, siento una presencia atrás de mí. Volteo. Es mi hermana. Pregunta qué me pasa y yo solo atino a decir que nada. Me conoce. Sabe que cuando algo me sucede, me aíslo, para no preocupar a nadie. Toma asiento a mi lado y con una mirada llena de dulzura vuelve a preguntar qué me pasa. Esta vez ya no finjo. Le confieso que todos mis ahorros de muchos años los he perdido por prestarlo a alguien que creía mi amigo Que soy un tonto por confiar y creer ingenuamente que la amistad de ciertas personas es verdadera.

 Mi hermana me abraza. Y yo me dejo abrazar.

alkysirez
Author: alkysirez

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Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. katimav

    ¡Alkysirez, los dos textos me gustaron mucho! ¡Saludos!

  2. romina

    Muy bien, pero no olvides al lector… CONECTAR

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