Reto #14. TRES SUCESOS

                              TRES SUCESOS

Primera Persona. (Narrador Protagonista)

Resalto y medito cada palabra leída. El libro Sagrado tiene verdades inmutables. Lo creo. Me lo ha demostrado esta mañana… “Porque con amor eterno te he amado, por tanto te prolongué mi misericordia”.

Inhalo profundo. Me siento plena. Levanto mi mirada al cielo. Al este, los arreboles color naranja, se asoman. El astro rey está saliendo. Aves, gallos y las flores, lo esperan ilusionados. Alegría con optimismo, eso siento hoy. Fe con acción, será mi día. De mis labios sonrientes, escapa un suspiro. ¡Soy hija de Dios! Hoy no habrá miedos que me detengan. Se perfila una semana de gran victoria.  Todo en virtud de mantener el equilibrio en mi mundo. 

¡Qué maravilloso es conocerte, oh Dios!

Después de este día, no volveré a ser la misma. Mi primera labor será amarme y consentirme. Beberme esta aventura llamada vida. Una luz interior alumbra con más fulgor. Detrás del túnel irradia el sol. Un arco iris promete que todo va a ser mejor. ¡Siento que he renacido! 

Segunda Persona. (Narrador Remitente)

Querido Alberto:

Mirándote a los ojos me convenzo que estás lleno de talentos. He visto tus escritos. Tu familia es lo primero. Es por ello, que estoy segura que eres un hombre sensible y tierno.

Esta cuarentena protagonizas una sublime tarea. Los niños te ven actuar en el hogar. Y de seguro te van a imitar. Si miras hacia atrás, verás pares de huellas que siguen tu andar. Tu incansable constancia merece una medalla. Sí. Eres un gran papá. 

Agradece lo que has logrado. El rostro de tu esposa, resplandece con tu trato. Está orgullosa de el patio lleno de flores y colores. En él, los niños ríen y juegan descalzos. Todo, gracias a tus cuidados. Hoy advierten un hallazgo, hay nidos en las plantas. Lo han disfrutado tanto. Cuidan al polluelo, con tanto esmero. Sigilosos ademanes muestran  su espíritu de niños. Y entre ellos ríen. Son tan lindos… 

Querido Beto, te admiro. Dios te ha colocado en el mejor lugar. Tu hogar. Allí disipan toda ansiedad. Disfruta de tu hermosa familia. Eres esposo, padre y sacerdote. Has sido enviado a ella, para dar de tu amor, protección y conocimiento.

Tercera Persona (Narrador Focal)

Entre llanto, escalofríos y dolor abdominal, recibe una nena en urgencia. La doctora MileiKa no tiene buena fama. Pero, no creo en comentarios. Creo en la objetividad. Debido a eso, observo cada movimiento.. Sube la paciente a la camilla. El familiar a su lado. Miden la temperatura, 40.5° centígrados. La niña se contrae, a la ocultación, un quejido se le escapa y vomita. La doctora grita. Increpa fuerte a la mamá. Aduce que fue su descuido. La niña se voltea a posición fetal, erizada de pies a cabeza. Se ve que sufre. Hace un intento y, vuelve a vomitar. La doctora para este momento, ha perdido el control. La madre llora en silencio, abrazando a su niña. Intenta hablarle a la galeno. la impotencia la domina. Se escucha la orden: ¡ambulancia urgente!  ¡Es apendicitis! y la veo muy mal, parece perforada. La madre rompe en llanto. La inmisericorde MileiKa acusa a la sufriente madre. ¡La ha demorado en casa! … ¡Si algo sale mal es por su descuido!

Qué dolor. ¡Tan noble profesión! Hay seres que la ensucian y rebajan. Esta doctora es inhumana y grosera.  Comprendo que la fama, no se la ha ganado de gratis. En mi país se dice: crea fama y acuéstate a dormir…

                                            Arianys Núñez 

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Author: arianysdelc

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Primera y segunda muy bien. La tercera, confundiste el focal con el testigo, que es primera persona. El focal sigue a un personaje, pero no está dentro de la historia, narra desde fuera.

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