Reto 14: DIEOM

DIEOM 

Algunos años han pasado desde que el joven Tyler se quito los sueños de encima, muchos años desde que dejo de vivir en su mente; la realidad lo ha consumido y se ha centrado en tareas básicas como lo son, el buscar un hogar, tener una familia, pagar deudas y vivir. Tyler comenzó a hábitar en su mente a la edad de siete años, con muchos problemas en casa y una terrible percepción ante las personas, siempre fue un chico solitario pero él sabia que no estaba solo, a su temprana edad podía comprender que todo lo que pasaba a su alrededor era irreal, él entendía la línea que había entre el mundo y su mundo, todas las mañanas antes de lavarse los dientes, miraba el mundo que había a través de sus ojos, el espejo reflejaba una imagen, la cual él estaba seguro de que era un intruso robandole el alma, saludaba a sus espectadores (asi es como él le llamaba a las personas que lo rodeaban) y caminaba un largo camino al lugar más irreal para él, estando ahí , lo único que miraba eran máquinas siendo manejadas, lo interesante pasaba al salir de ese lugar, tomaba el camino de regreso a casa y durante la trayectoria sus manos sudaban y su corazón comenzaba a latir tan deprisa que creía muchas veces que este saldría de su pecho, comenzaba a vivir de verdad, o al menos asi lo sentia él. Al entrar a su mundo siempre podía encontrar a Dieom, el personaje de su vida, Dieom siempre lo acompañaba a todas partes, estaba tanto en los peores como en los mejores momentos. Tyler tenía tres habitaciones en su mundo, la primera consistía en un cuarto de máscaras donde todo el que entraba tenía que portar una, si una persona no se ponía una máscara no podía pasar, las actividades que a él le gustaba realizar en esa habitación era platicar y decir lo que sentía, la segunda habitación era el lugar intermedio, él lo llamaba cuarto de los shows, ese lugar era realmente increíble para todos los que lograban pasar el primero, ahí el protagonista era Tyler, siempre parecía estar comodo en ese sitio aunque muchas veces prefería evitar ese lugar, la tercera habitación era la más peculiar y en muchos sentidos escalofriante, en ese lugar estaba el verdadero Tyler, aunque no del todo él, la mayor parte de él estaba conformada por Dieom, ese lugar era hermoso de manera subjetiva, había un cierto toque de personalidad impregnado en cada pared, cada retrato parecían las diferentes facetas de la vida, el cuarto contenía el alma entera de Tyler, había una melodía armoniosa y sutil. Tyler se sentaba con su pequeña guitarra y  tocaba las cuerdas de su corazón, cada que las cuerdas sonaban, Dieom se adheria más a su esencia, en esa habitación también se encontraba su propio cielo en el que solo existía la luna y las estrellas,  salia a contemplar la luna con sus ojos negros y lo único que podía ver era una luz enorme entre toda la oscuridad que allí había.

 

Conforme pasaba el tiempo se daba cuenta de que su mundo se hacía cada vez más real, él entendía que tarde o temprano todo se desvaneceria, trataba de vivir en ambos mundos pero para él era imposible no sentirse atraído a tal belleza que le ofrecía su mundo.

Cada noche Dieom visitaba su mente. Este personaje se comunicaba a traves de él  y con gran facilidad se apoderaba de su mente, sus pensamientos y acciones dependian de él y por mucho que intento sacarlo de su persona no pudo.

Asi vivió gran parte de su vida hasta  que el pequeño Tyler se convirtió en el señor Tyler, consiguió una casa, un empleo y logro casarse con una hermosa mujer, Dieom parecía a ver desaparecido, pero Tyler tenia que recordar que ese personaje solo permanecía oculto en las sombras, esperando el momento indicado para salir de su escondite, Tyler podía sentirlo, muchas veces lograba controlarlo, pero jamás sacarlo de él. 

Su vida pudo haber sido buena pero Tyler lo controlaba, el verdadero yo, su verdadero ser, era él pero con millones de pieles por encima, él sabía y entendía como lo hizo desde temprana edad, la línea que dividía al mundo con su mundo, como también sabía que él tenia que estar donde su visión se volviera clara, tenía que cruzar la línea para ser el uno o el otro, o podía seguir siendo sincero en su primera habitación y seguir actuando en la segunda, así hasta que sus fuerzas se acabaran.

 

~Itzel Ramírez 🌓

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