Reto 14: Cine, enfermedad y vacuna.

a)    Lo mejor de mi semana.

¡Genial!, la programación ha mejorado. La actualización de las políticas de comunicaciones debidas al programa “Quédate en casa” me ha permitido acceder cada día a nuevas series y programas sin necesidad de suscripción. En lo que va de la semana he podido ver las películas que tenía pendientes “para cuando hubiera tiempo” (¡al fin!). ¿La sala de cine? Mi cama… Reemplacé las palomitas de maíz por golosinas, comida agridulce y ají picante que me sacó lágrimas más de una vez; mientras que por bebida disfruté de café humeante, té verde y también refrescos fríos. Gocé de los nuevos estrenos abrigado en la suavidad de mi pijama y con la pantalla girada cuarenta y cinco grados sobre mi cabeza; sin restricciones, susurros, trailers ni celulares timbrando a mi costado. Era solo yo en distintos mundos y planetas, envuelto y elevado por el sonido de cada escena, sonriendo o a veces dormido (no me culpen…); pero sin interrupciones ni testigos.

b)   Lo peor de mi semana.

Eduardo llegó y se quitó la mascarilla. Las primeras cicatrices de su uso empezaban a aparecer sobre su rostro. Suspiró y volvió a desear que toda esa pesadilla acabe pronto. Las zonas de riesgo marcadas en el mapa por el nuevo virus se habían expandido esa semana y empezaban a cercarlo poco a poco, día a día, muy despacio. Conseguir víveres era una tarea que se había complicado y ahora necesitaba más tiempo para ubicar zonas limpias donde abastecerse. Las caminatas martillaban sus pies y el aire fluía pesadamente bajo su respirador complicando sus esfuerzos diarios por continuar con su vida, aunque era solo cuestión de tiempo antes de que su casa sea engullida por la zona roja de infecciones.

c)    Lo que espero la próxima semana (para josedejesussimon).

José, buenas tardes, es un gusto saludarte. Te escribo en la confianza de que hablamos entre hombres adultos, con ideas afines y objetivos similares. Acércate, colega, déjame desahogarme en estas líneas. Mis amigos no están conmigo y quizás tu familia tampoco esté cerca de ti en estos momentos. ¿Sabes algo? Estoy cansado, como tal vez lo puedas estar tú. Necesito salir, caminar, visitar amigos o siquiera tomar aire… Las semanas se suceden lentas e interminables por esta intempestiva pandemia que nos confinó a esperar su natural curso desde nuestros hogares. Día a día leo sobre los avances de una posible vacuna, apretando los labios, haciendo cálculos y divagando en posibilidades. Hay algunos resultados alentadores, amigo, y mantengo la esperanza de que para la próxima semana se tenga un avance concreto (y por qué no, ¡concluido!) sobre la cura de este mal. Entonces, José, estoy seguro de que cambiará el curso. Serán tiempos nuevos en donde tendremos que reestructurar nuestros hábitos, pero con una sonrisa en los labios y confianza en el corazón. Veremos familiares, amigos y conocidos. También nos tocará trabajar mucho, quizás más de lo normal, pero esta vez todos juntos.

Te mando un abrazo.

Eduardo Burgos Ruidías.

burgos2099
Author: burgos2099

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    Muy buen trabajo, persona gramatical bien y conexión de lujo. Te felicito.

  2. Me han encantado tus textos. Se me ha antojado esa comodidad plena que tenias al ver películas.

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