Reto 13 – Mi novia se llamaba Sandra

Era viernes a las 11PM, yo iba de camino a casa, no había nadie en la calle, la oscuridad y el silencio lo cubrían casi todo (mis pasos se escuchaban como los de un asesino que aprovecha la noche para buscar víctimas). Seguí caminando, entonces alcé la mirada y vi la silueta de dos hombres que caminaban de frente, uno era alto y el otro era bajo, mi mirada estaba clavada entre ellos y el suelo que apenas podía ver, cuando estuvieron a un par de metros, el hombre alto dijo –Lo siento –entonces me tiro un derechazo en la cien; era un asalto.

Esa noche había ido a la casa de mi novia, habíamos cenado en su habitación ya que su mamá se quedó dormida y antes de retirarme sostuvimos una conversación casual de despedida.

-¡David te odio! –dijo ella mientras goleaba mi pecho con los puños cerrados.

-Todo va a estar bien cariño. –respondí, con calma.

-Nunca escuchas lo que digo, no sé a dónde vamos con esto.

-Todo estará bien amor.

-Estoy cansada, vete. –miro al suelo un par de segundos, luego sonrió, me di un beso y me fui.

Ya era muy tarde, pero yo me fui tranquilo sabiendo que todo iba a estar bien (posiblemente no haya pasado como lo acabo de contar, mis memorias son frágiles, pero si recuerdo que teníamos muchos problemas y siempre los solucionábamos).

En el cine puedes ver personas peleando, las cuales se mantienen en pie recibiendo un castigo y devolviéndolo, pero yo solo caí. Todo lo vi blanco, antes de que me diera cuenta estaba en el suelo de espaldas y el sujeto grande estaba encima de mí, con su rodilla entre mi cuello y pecho, el otro tipo se encargó de buscar en los bolsillos de mi pantalón y sacó mi billetera. Todo ocurrió tan rápido y antes de que me recupere este hombre me dio otro golpe. Después de que tomaron lo único de valor que llevaba, se pusieron de pie y se fueron caminando, yo me incorpore, los vi a 30 metros de mi y fui tras ellos.

-Devuélveme mi billetera maldito –le dije casi gritando.

Ellos ni se inmutaron, tampoco se detuvieron, yo seguí diciendo frases parecidas, yo movía la cabeza de un lado para el otro mirando las ventanas de las casas esperando ver alguien que pueda ayudarme, pero no había nadie. Después de caminar unos 20 segundos, el tipo grande se detuvo y vino hacia mí.

-Vete de aquí imbécil –Dijo tratando de intimidarme.

-Dame lo que es mío –dije.

-Te voy a matar, vete.

-¿Quien crees que eres?

-Te mataré –entonces dio un paso adelante provocándome.

-Inténtalo y gritare, alguien escuchara.

El tipo se quedó callado unos segundos, parecía que trataba de entender lo que estaba pasando, después alzo la mirada, la clavo en mí y dijo:

-Amigo yo no quería hacerlo, me están obligando. Debo dinero.

Al principio me sentí desconcertado por cómo había cambiado de postura tan rápido, entonces lo entendí, el otro tipo se había llevado mi billetera y no importaba lo que hiciera no la recuperaría, -Maldición –me dije a mi mismo y después me fui.

Es raro como pasa esto, tal vez esta noche oiga un grito en la calle mientras este bebiendo mi café.

 

David Choque Zabala

mdoomy270
Author: mdoomy270

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. jesus chapa

    me gusto como relatas tu historia lograste interesarme bien

  2. romina

    bien la alternancia, incluso me atrapó mucho tu inicio. No olvides la lectura de corrección, hay detalles y aclaraciones que sobran.

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