Reto 13. ¡Ayuden a María!

Marcó grita desesperado: “Apresúrate o María se nos muere”, Juan acelera el vehículo de manera casi imprudente, haciendo que los ocupantes (Juan al volante y María inconsciente recostada en los brazos de Marco) reboten de un lado a otro por lo escarpado del camino en la sierra norte de Hidalgo.

¡Recorren el camino en un tercio de tiempo! y llegan a la clínica. María es ingresada por la puerta de urgencias y es atendida de manera inmediata. Trae marcas de laceraciones en el antebrazo izquierdo y el médico señala que sus signos vitales la tienen al borde de la muerte. La desesperación de Marco y el temor de Juan de que María falleciera en su vehículo son vitales para que María llegue con vida al hospital.

Esa mañana, María decidió levantarse y abandonar su grupo de clase. Con caminar pausado se abrió paso entre el monte, se sentó en una piedra grande y de entre sus ropas sacó un bote de medicamento. Lo observó durante unos minutos y con lágrimas y una aceleración cardiaca que sentía hasta en los oídos, tragó todas las pastillas y esperó el efecto. Cuando Paula salió a buscarla para compartir el almuerzo la encontró desfallecida recostada en el suelo, su sorpresa fue enorme al pensar lo peor por lo que no se atrevió a tocarla, regresó a toda prisa en busca de Marco su profesor de prácticas y con un rostro que delataba su espanto con palabras entrecortadas dijo “Profe, venga, María está tirada, está muy mal, ¡parece muerta!”. Marco sin dilación llamó a Miguel y Pedro diciéndoles: “Miguel, ve a ver a Marco y dile que tenemos una alumna que se envenenó, que prepare su carro para llevarla al hospital. Pedro ayúdame a llevarla.”

Juan al recibir la noticia sin hacer preguntas sale apresurado sin entender que es lo que está pasando y estaciona su vehículo en la entrada de la escuela. Llegan Pedro y Marco con María inconsciente en una camilla, abordan el vehículo y se trasladan al hospital del municipio. Recibida María en urgencias, dialogan Juan y Marco determinando localizar a los padres de María para informarles de la situación y hacerse cargo.

En el hospital, los médicos estabilizan a María. Esther psicóloga del lugar habla con ella. Llena de lágrimas envuelta en una gran depresión María confiesa los problemas por los que atraviesa rogando no ser delatada con sus padres, pues teme a sufrir una reprimenda con golpes. Esther con amabilidad la tranquiliza.

Al llegar los padres de María se le permitirá ver a su hija después de hablar con Esther. Reciben terapia y se comprometen a darle continuidad para bien de María y de la familia.

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    Relee el capítulo de alternancia y revisa el ejemplo del libro. El que leímos en el vivo y el que viene de Teodoro y Constanza.

  2. jjferyaz

    Siempre es un placer leerte, aunque sea una situación dificil.
    Me llene de angustia y queria apresurar el camino, senti que viajaba en el automovil.

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