RETO 13 (4 Amigos y Un Bocho)

Íbamos directo a una zanja junto a las vías, un volantazo después y desde el asiento del copiloto pude ver como los faros de un vehículo se aproximaba a toda velocidad para impactar contra nuestro vehículo. Nunca pasó por mi mente que ese día estaría en esa situación, después de todo, el viernes había comenzado con bastante normalidad, lo único peculiar había sido la ausencia de mi familia que tuvo que dejarme atrás por un examen que debía presentar y no podía perder. Había recibido solo una instrucción: “No uses el carro para nada”. Era de esperarse, tenía 17 y no contaba con mi licencia de conducir por lo que debía mantenerme lejos del volante del bochito blanco de la familia. Debido a eso, me dispuse a continuar mi viernes como si fuera un viernes normal.

Escuela, casa, comida, limpiar habitación, ir al grupo de adolescentes de la iglesia, todo formaba parte de un inicio de fin de semana como cualquier otro. Una vez que terminé con todos mis compromisos, decidí invitar a tres de mis amigos a jugar videojuegos en casa, aprovechando la ausencia de mis padres y hermanos que no se entrometerían. Al llegar preparamos palomitas que compramos en el camino y nos dispusimos a jugar un título de peleas que involucraba a diferentes personajes de Marvel, luego cambiamos al famoso FIFA y pasamos el rato. Todo iba bien y se me ocurrió mejorar las cosas con una propuesta “brillante”.

­– Instalemos el cine en casa. – Mis amigos me voltearon a ver con cierta intriga pues no había bocinas como para indicar que tuviera un cine en casa, y en verdad no tenía uno, pero no era a lo que me refería.

Mi padre tenía un retroproyector que cubría toda la pared de la sala y solo era necesario voltear un sillón para disfrutar de él. Bueno, voltear un sillón e ir por el proyector que estaba en la oficina de mi padre en el centro de la ciudad. Sin pensarlo mucho nos subimos todos al vehículo que habían dejado mis padres. “No lo conduciré yo sin licencia, lo conducirá mi amigo Andrés que si tiene licencia” argumentaba para mis adentros tratando de excusar mi decisión desafiante de la orden clara. Sin estorbos, llegamos a la oficina, desmontamos el cañón y en menos de 10 minutos íbamos de regreso por el camino que corría junto a las vías del tren. Para llegar a mi casa debíamos tomar la parte baja del camino, pero íbamos por la alta así que esperábamos por la intersección que nos permitiera descender.

Andrés se había pasado una, pero creyó ver una más adelante así que fue a toda velocidad directo a ella. Para nuestra sorpresa íbamos directo a una zanja junto a las vías. Nuestro conductor se percató y un volantazo después nos reintegrábamos al camino principal. Lo que no había visto él pero fue evidente para mí era que desde el asiento del copiloto pude ver como los faros de un vehículo se aproximaba a toda velocidad para impactar contra nuestro vehículo. Una camioneta contra un Volkswagen blanco, nuestras oportunidades eran nulas y en ese momento todo paso lento, mi mente apenas podía procesar lo que pasaba y un solo pensamiento se asomó y ocupó todo mi razonamiento: “Mi madre me va a matar”. El segundo volantazo nos salvó del choque inminente y nos reincorporamos a la vía sin mayor problema. Los tres acompañantes gritábamos y reíamos de la emoción y los nervios, nos habíamos salvado por pura suerte y pudimos reanudar nuestra velada de juegos con una pantalla del tamaño de una pared y un sonido digno de un cine.

De más está decir que mis padres no se enteraron y no volví a tomar un carro sin permiso ni licencia, pero eso sí, no le saco a ninguna aventura.

Desde las vías, Carlos.

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carlozmoran
Author: carlozmoran

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    EL apogeo debe tener más fuerza, desarrollo, en tu texto, casi lo olvidas.
    Muy bien la redacción. No olvides corregir.

  2. Me gustó tu historia, fue interesante, creo que podrías sacarle mas jugo al momento de mayor tensión, también te recomendaría que si en el inicio explicas cómo, desde el asiento del copiloto, viste las luces del carro, no hace tanta falta repetirnos esta idea, creo que hubieras podido tensionarlo más si hubieras saltado directo al volantazo que dan para evitar el coche. Hay algunas palabras repetidas, pero nada que no se pueda arreglar con un par de leídas ^^

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