Reto #12: Viaje desafortunado

ARGUMENTO (Donde pones la lupa): Realizando un viaje a una ciudad desconocida, todo se complicó cuando nos quedamos sin dinero. Mientras transitábamos sin rumbo buscábamos la manera de recuperarnos y volver a casa.

TRAMA Y ESQUEMA RIGUROSO:

  1. Viaje: Mis amigos y yo planeamos un viaje. Buscamos lugares, calculamos tiempos y al tener todo listo un viernes en la mañana usando el autobús, partimos a nuestro destino.
  2. Lugar: Llegamos a una ciudad desconocida y nos perdimos con facilidad. Los lugareños nos ayudan en encontrar un lugar para hospedarnos donde dejamos nuestras pertenencias y descansamos un poco.
  3. Salida: Tomamos un taxi y nos aventuramos en la ciudad. Todo el día y parte de la noche visitamos muchos lugares. Conocemos monumentos, iglesias, restaurantes, etc.
  4. Robo: Cuando dieron las diez de la noche decidimos regresar al hotel, pero en el trayecto nos interceptaron cuatro sujetos armados. Robaron todo nuestro dinero con el que planeábamos volver.
  5. Ayuda: Los dueños del lugar nos preguntaron si estábamos bien, les contamos lo sucedido y ellos decidieron ayudarnos con las próximas tres comidas del día sin costo hasta que encontremos la manera de volver.
  6. Ideas: En la noche pensamos mucho, llamamos a nuestra familia pero lo único podían hacer era enviarnos dinero que tardaría tres días pero nosotros solo teníamos uno.
  7. Calle: Al día siguiente el propietario nos regaló el desayuno… pero también nos dio a escoger entre: las siguientes comidas o algo de dinero. Los cuatro conversamos que sería mejor y luego de discutirlo decidimos el efectivo. Así salimos con nuestras pertenencias.
  8. Plan: Sin nada que perder planteé que alguien vaya a nuestra ciudad, traiga el dinero que nos faltaba y regrese, aunque todos dudaron por un momento aceptaron al no encontrar otra alternativa. Uno de mis amigos decidió ir, el resto esperamos en la estación de autobuses
  9. Reflexión: Cuando regresó sentimos un gran alivio, compramos los boletos y finalmente volvimos a nuestra ciudad. En el camino conversamos la importancia de saber administrar y ahorrar el dinero.

DESARROLLO (cuenta la historia):

Con mis amigos conversamos la posibilidad de realizar un viaje, buscamos lugares, calculamos tiempos y cuando teníamos todo listo, salimos un viernes en la mañana en autobús y recorriendo dos horas llegamos a nuestro destino. La prioridad fue buscar un lugar donde pasar la noche pero siendo la primera vez ahí nos perdimos con facilidad. Los residentes de la zona nos orientaron hacia un hotel cercano donde nos registramos de inmediato, dejamos nuestras pertenencias y luego de descansar un poco tomamos un taxi para aventurarnos en la ciudad.

Estuvimos todo el día y parte de la noche visitando monumentos, iglesias, zoológicos, restaurantes, karaokes… cuando dieron las diez de la noche regresamos a descansar, por desgracia nos perdimos otra vez y en uno de los caminos cuatro sujetos armados nos asaltaron violentamente. A esa hora nadie nos pudo socorrer, solo vimos cómo se llevaron todo el dinero que teníamos para regresar. El miedo más que nuestro sentido común nos llevó al hotel donde los dueños al vernos tan pálidos nos preguntaron si tuvimos problemas, aun temblando les contamos lo sucedido. Nuestro relato pareció haberles conmovido que decidieron regalarnos las siguientes tres comidas. Solo pudimos agradecer e ir a nuestra habitación.

Aquella noche buscamos alternativas, llamamos a nuestra familia esperando que nos pudieran ayudar y la única manera que encontraron era si nos enviaban dinero que tardaría tres días en llegar… nosotros solo contábamos con uno, también les preguntamos podían ir pero les resultaba difícil. En pocas palabras teníamos que solucionarlo nosotros. Sin tener mas ideas nos quedamos dormidos.

Como prometió, al siguiente día el propietario nos llevó a su pequeño restaurante, mientras servía el desayuno preguntó si ya teníamos alguna solución. Avergonzados respondimos que no, necesitábamos más tiempo pero el señor nos dio dos opciones: Darnos las siguientes comidas o el dinero que ellas representaban. Lo discutimos unos minutos y con temor elegimos el efectivo pero parecía que nos equivocamos cuando dijo que nuestra estancia había terminado. Fuimos por nuestras pertenencias y caminamos sin rumbo a la calle pensando como volver. Con lo que nos dio aquel señor solo podíamos hacer un viaje así que se me ocurrió: ¿Qué tal si uno de nosotros iba por el resto del dinero y regresaba? A los demás les resultó descabellado pero al no encontrar otra alternativa aceptaron, sorteamos quien iría pero no resulté ganador. Todos nos contactamos con nuestros padres comentando lo que haríamos, solo debían ayudarnos con el dinero y darle a quien enviamos, ellos aceptaron.

Esperamos en la estación por casi seis horas, el cansancio, el hambre y aburrimiento nos hizo creer que tomamos la decisión incorrecta pero sentimos alivio cuando nuestro amigo apareció. Finalmente podríamos ir a casa. En el camino todos coincidimos que la mejor manera de prevenir alguna emergencia o infortunio era asegurar un fondo para después, si tan solo hubiésemos guardado la cantidad necesaria para volver nada de eso habría ocurrido. Aunque sufrimos un poco, aquella vivencia nos dejó una gran lección. 

stevenmacas27
Author: stevenmacas27

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    al argumento le falta claridad, con él vendes, presentas, tu historia.
    Esquema y relato bien, pero falta corrección

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