Reto #12: No Becado

Argumento: Fabio se siente agobiado, no ha podido matricular los cursos suficientes en la universidad para continuar con la beca. Deja de percibir la retribución económica que brinda el beneficio para los gastos de estudio y alimentación, se mira sumergido en una lucha por recuperar su estabilidad financiera en un panorama poco alentador.

Trama y Esquema riguroso:

1. Matrícula. Fabio lleva a cabo la matrícula de la universidad en el periodo establecido, nota que algo anda mal con los cupos.

  •          Cita. Revisa cita de matrícula asignada.
  •          Ingreso. Ingresa al sistema de matrícula de acuerdo a la cita para añadir los nuevos cursos.
  •          Faltante. Descubre que hay faltante de cupos en los cursos que necesita.

2. Preocupación. Empieza a preocuparse por la situación de la matrícula, su beca está en peligro.

  •          Agobio. Siente estrés por las circunstancias, experimenta sensaciones corporales.
  •          Impotencia. No sabe cómo actuar, no esperaba tal resultado.

3. Consulta. Se dirige a la oficina de becas en la universidad para buscar una solución, no recibe buenas noticias.

  •          Problema. Expone su problema a la encargada, espera una respuesta favorable.
  •          Sin resolución. La encargada le comenta que por el momento no puede ayudarle, la situación sale de sus manos. Perderá el beneficio económico.

4. Desesperanza. Empieza a perder la fe, no sabe a dónde más recurrir por ayuda. Se enfrenta a una nueva realidad.

  •          Atrapado. Se siente solo y profundamente decepcionado, busca una señal de alivio, pero no la encuentra.
  •          Resignación. Decide aceptar su realidad y afrontar las consecuencias, ¡no recibirá beca!

5. Tiempos difíciles. Asiste a la universidad con poco dinero, se enfrenta a una prueba de vida complicada.

  •         Bajo rendimiento. Le cuesta poner atención en clases debido a la angustia que experimenta por su situación económica.
  •      No alcanza para comer. Pasa días difíciles en los que debe aguantar hambre, pero los afronta con valentía.

6. Milagro. Descubre en una pizarra informativa que el departamento de becas está dispuesto a brindar una prórroga a aquellos estudiantes afectados por la matrícula.

  •          Solicitud. Solicita prórroga en el departamento, espera con esperanza una respuesta positiva.
  •          Noticia. Se le notifica que la beca le fue aprobada para el periodo lectivo en curso.
  •          Respiro. Vuelve a sentirse tranquilo después de mucho tiempo de angustia, organiza mejor sus finanzas.

Relato:

Se acercaba el inicio del semestre universitario, por lo que era indispensable llevar a cabo el proceso de matrícula en las fechas correspondientes. Para ello, cada alumno contaba con una cita establecida de acuerdo a su rendimiento en el periodo pasado. Yo estaba motivado por volver a clases, sentía ese deseo de aprender y de estar al lado de mis compañeros.  

Todo parecía marchar bien, cuando llegó mi turno de matricular me senté en el ordenador como de costumbre, revisé la hora de matrícula y faltaban aproximadamente diez minutos para el inicio, no fue mucha la espera para poder ingresar al sistema y llevar a cabo el proceso. En el momento que hice el ingreso una sensación de frío me sobresaltó. ¡No había cupos suficientes!, de inmediato pensé en mi beca, corría el grave peligro de perderla.

Sentí como mi cuello se puso rígido y un intenso vacío en el estómago me sobrevino, quedé perplejo. No podía creer lo que pasaba, no era previsto, lo cierto es que debía darme una sacudida y actuar. Así lo hice.

Me dirigí con gran apremio a la oficina de becas en la universidad para solicitar ayuda, corría el riesgo de quedarme sin el beneficio, lo que se traducía en no recibir dinero para mis gastos universitarios y de alimentación. Agitado me apersoné al departamento y con prisa me dirigí donde la encargada, le expuse mi situación con brevedad, sentía como se me entrecortaba la voz y mi corazón latía con fuerza.

Mi vista se nubló cuando la encargada me comentó que no podía brindarme una solución en el momento, de manera que no iba a contar más con el beneficio. Salí muy desesperanzado de ese lugar, cabizbajo me senté en una banca, me sentía profundamente decepcionado. Buscaba una luz que brindara esperanza, pero fue inútil. Me resigné a aceptarlo y triste me marché para mi casa.

Las siguientes semanas de inicio de lecciones fueron todo un reto, había entrado a clases con otra cara, la motivación era cosa del pasado. Bajé mi rendimiento académico, pues pasaba pensando en si me alcanzaría el día con los pocos centavos que tenía en la bolsa, en ocasiones tuve que sacrificar un almuerzo o una merienda para poder pagar el autobús. Fue una rigurosa prueba de vida.

Casi completado el primer mes de “sobrevivencia” me encontraba vagando por los pasillos de la universidad cuando descubrí en una de las pizarras informativas un anuncio del departamento de becas, me sobresalté, apuré a indagar al respecto y me llevé la grata sorpresa de que estaban ofreciendo una prórroga para aquellos estudiantes becados que se vieron perjudicados con la matrícula.

Me dirigí con velocidad al departamento y solicité con respeto la prórroga a la encargada, quien me pidió que llenara unos datos, los cuales completé con prontitud. Entregué la información y me retiré, debía esperar una resolución en al menos dos días, los cuales viví con impaciencia.

Al segundo día de espera se hizo el milagro, ¡me aprobaron la beca!, me conmovió por todo lo que había vivido y una lágrima de libertad bajó por mi rostro. Respiré profundó y mi cuerpo poco a poco fue soltando las tensiones.

Aprendí lo importante que es organizar bien las finanzas personales. Al fin y al cabo, el dinero parece ir más de lo que viene.

fabmana
Author: fabmana

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. romina

    Muy bien argumento y esquema. Solo recuerda en el texto las herramientas aprendidas.

  2. yesenia cortes

    Muy bueno

    1. Fabio, buen texto, pude sentir esa ansiedad de obtener la beca. Me tranquilizó el final, qué bien que todo quedó resuelto.

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