Reto 12: Mirada de alivio

Argumento.

El padrastro de Adri tuvo un accidente automovilístico. Su mamá se dedica a ayudarlo con todo lo que tiene e incluso más. Piden un préstamo que casi acaba con los ingresos económicos de la familia. Pero el amor y apoyo que tiene puede con eso y más.

Trama.

1. Llamada de teléfono. Mamá está en la mesa con el teléfono en el oído. Llora.

2. Salida. Sale corriendo de casa y me dice que cuide a mis hermanos.

3. Regreso. Regresan ella y su esposo horas después. Él tiene un collarín.

4. Historia. Nos cuentan a mis hermanos y a mí como fue el choque.

5. Declaración. Mamá dice que ha llamado al banco para pedir un préstamo demasiado fuerte. Dice que el coche no tenía seguro y todos los gastos tendrán que correr por nuestra cuenta.

6. Aprietos. Recorte de presupuestos en todo lo que influye dinero. Mamá trabaja turnos extras.

7. Prosperando. Recibimos apoyo, las deudas comienzan a disminuir y la tranquilidad poco a poco vuelve a la casa.

8. Respiro. Después de meses y esfuerzo todo vuelve a  normalidad y casa recuperamos lo perdido.

Esquema riguroso.

Mi habitación. Era de mañana y el sol entraba por mi ventana, dándome directo en los ojos. Un presentimiento de que algo no andaba bien me invadió. Salí de mi habitación, me dirigí al comedor y  vi a mamá  sentada, hablando por teléfono mientras las lágrimas le escurrían por las mejillas. Le pregunté qué pasaba, pero no respondió. Colgó el teléfono, se puso de pie, tomó las llaves del auto, me dijo que cuidara a mis hermanos y salió de la casa.

Recibo la noticia. Estaba preocupada y la incertidumbre me invadió al no saber la razón de aquel comportamiento.  Una hora después recibí su llamada. Contesté el teléfono, y entre palabras entrecortadas escuché a mamá diciendo que su esposo tuvo un gran accidente al dirigirse a su trabajo. Me pidió que buscara todos los documentos del auto, los ordenara, sacara copias y esperara a que llegaran. 

Desesperación. Con la ayuda de la señora que nos ayudaba diariamente en la casa, hice la comida, y mientras servía los platos para que mis hermanos comieran, escuché la llegada de un auto. El miedo me retuvo y no quería salir a ver. Entraron los dos. Ella seguía llorando y él tenía un collarín.

En la comida. Mamá nos cuenta que un tráiler arrolló el auto,  y que este salió suspendido 30 metros desde el punto de impacto. Levantamos los platos, limpiamos la cocina y mamá nos pidió ir a la sala.

Termina el día. Mamá nos hizo una declaración. Al llamar a la autoridades, abogados y la grúa, se percataron de que el auto no estaba asegurado. Mencionó las cantidades exorbitantes de los gastos que se acercaban, y  yo me quedé hundida en mis pensamientos. 

Camino arduo. Durante los siguientes meses la desesperación se volvió inquilina del hogar. Mamá trabajaba turnos extras, yo iba a la escuela y trataba de gastar lo mínimo en comida, así como dejé de salir con mis amigos con el pretexto de no tener tiempo e incluso recortamos el pago de la señora que nos ayudaba.

Recuperación. Los hermanos de su esposo nos prestaron dinero desinteresadamente, mamá comenzaba a tener más dinero y las deudas poco a poco iban desapareciendo. Me permití el lujo de ir por un helado con mis amigos, y mamá volvía a radiar tranquilidad.

Relato.

Era de mañana. La luz del sol se introducía entre las cortinas de mi ventana y llegaba directo a mis ojos, provocando que despertara. En el ambiente había algo raro, pues hasta el canto de las aves se escuchaba distinto y sin sentido. Luego, un presentimiento de que algo no andaba bien llegó a mí como una cubeta de agua helada. Me puse de pie y me  dirigí hacia el comedor donde escuché unos leves sollozos ahogados. Mamá se encontraba sentada frente a la mesa, con el teléfono en el oído, completamente inmóvil y con lágrimas llenándole los ojos. 

Le pregunté que pasaba pero no respondía, solo mantenía la mirada fija en la pared. Segundos después colgó el teléfono, se puso de pie, me abrazó, tomó las llaves del auto y salió a  toda prisa de la casa, no sin antes decirme que cuidara de mis hermanos.

Me quedé desconcertada, pero logré impedir que el pánico se apoderara de mí, y me dispuse a ordenar la casa para distraer mi mente de aquella escena.

Mientras lavaba los trastes, recibí una llamada de mamá, y con las manos mojadas contesté para enterarme de que su esposo acababa de tener un accidente en su auto, pero que afortunadamente estaba bien, lo cual me calmó en gran medida. Luego de eso me pidió que buscara los documentos del carro, los ordenara, sacara copias y evitara decirle a mis hermanos lo ocurrido. Dejé los trate e hice todo al pie de la letra.

Con la ayuda de la señora que nos ayudaba en la casa, hice la comida, y justo cuando servía los platos para que mis hermanos comieran, escuché el sonido de un auto llegar. El miedo me atrapó dentro de una esfera invisible de la cual no podía salir, y no fue sino hasta que los dos entraron cuando volví a tener el control sobre mí.

Ella tenía los ojos rojos y él un collarín acompañado de moretones en el rostro. Llegaron mis hermanos a la escena y nos juntamos en un abrazo de 5. 

Pasamos a la mesa para comer, y el silencio se sentó con nosotros. La desesperación me invadió, así que rompí aquella tensión y pregunté que es lo que había ocurrido.

Mamá explicó que un tráiler arrolló el auto, expulsandolo 30 metros desde  el punto de impacto, y que se había llevado algunos letreros consigo.

Afortunadamente  él estaba bien, pero los daños materiales habían sido graves, nos dijo. Al llamar a las autoridades, grúas y abogados, se dieron cuenta de que el vehículo no contaba con un seguro, así que todos los gastos tendrían que correr por nuestra cuenta. La grúa había cobrado $30,000 por mover el carro esos 30 metros, y los daños del tráiler se valoraban cerca de $100,000.

Yo solo pensaba en ese “pero” que  ella había dicho, pues me parecía increíble  que pensara más en los daños materiales que en la propia vida de su esposo. Pensé que el dinero solo viene a dar problemas a la humanidad, pues causaba hambre, discriminación y clases sociales. El dinero no es más que un invento de la humanidad para satisfacer el ego y la necesidad de reclamar algo como propio, solo por puro vicio maligno. Entonces recordé una opinión que alguien alguna vez me dijo: “El ser humano creó el dinero por la importancia de dar un valor específico a cada cosa. Imagina que todo se interpretara y valorara de la misma forma; no habría sentido alguno de adquirir algo o incluso de dar. No puedes cambiar eso. El valor ya está establecido.”

Pero, ¿qué tal si no? Qué tal si no conociéramos el significado del dinero o que ni siquiera existiese. Algo difícil de entender o creer, pero si eso pasara, tal vez la vida sería muy diferente de como la conocemos, y no tendríamos preocupaciones como esta.

De pronto, mamá interrumpió mis pensamientos diciendo que nos veríamos en una apretada situación financiera, pues tendríamos que limitar los gastos lo más posible.

Los siguientes meses fueron duros,  mamá comenzó a trabajar turnos extras, recortamos el presupuesto de la señora que nos ayudaba, y yo puse como pretexto a mis amigos que no podía salir o ir a comer con ellos porque tenía que llegar temprano a casa.

Sin embargo, poco a poco mamá empezó a ganar más dinero,  mi hermano y yo guardábamos todo lo necesario que nos daban para la escuela, y los hermanos de su esposo nos ofrecieron dinero desinteresadamente. Así,  cada vez comenzábamos a salir de esa difícil situación.

El esposo de mamá volvió a trabajar después de su incapacidad, mis hermanos estaban felices de poder comprarse algunas frituras y yo me permití el lujo de ir por un helado con mis amigos.

Mamá dice que Dios nos bendijo con tal ayuda, y que aquella vez que dijo que los daños materiales eran graves, no se refería a la pérdida económica, sino a la preocupación que la abordaba acerca de como íbamos a salir adelante.

Siempre que puedo la abrazo fuertemente, y ella deposita besos en mi mejilla para después dirigirme una mirada de alivio que me dice que me ama y que todo estará bien. 

                                                                               Adri Flores

vic21spring
Author: vic21spring

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Bien el esquema. No olvidemos la corrección. Evitar repetirnos en el uso de las palabras, no abundar sobre lo mismo…

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