Reto 11. Una operación mortal

Argumento.

Hospitalizada con la vida pendiendo de un hilo, mi única esperanza estaba depositada en el personal de salud.

Trama.

•Dolor. Tengo mucho dolor en el estómago.
•Decisión. Decido ir al hospital.
•Noticia. Me entero de que tengo apendicitis.
•Operación. Temor en el quirófano.
•Recuperación. Estadía en el hospital.
•Dada de alta. Volver a mi vida cotidiana.

Texto

Mi estómago ardía como nunca antes y lo único sensato era comentarle a papá, quien me dio medicamento, aunque el dolor parecía incontrolable.
No consideré necesario ir al médico si constantemente sentía molestias ahí sin haber sucedido después algo grave, pero el dolor seguía presente e incrementaba. No deseaba ir al hospital porque seguramente descubriría que no era importante, el problema era que podría estarlo sin saberlo. No tardé mucho en decidir ir, al menos para asegurarme que no fuera nada malo.
La medianoche se notaba ante la ausencia de personas. Sumando eso al frío que sentía, le daba una sensación de miedo al lugar. Solo había una sala de consulta abierta donde la doctora me realizó pruebas con las cuales concluyó rápidamente que padecía apendicitis, entonces debía trasladarme a un hospital para operarme.
El trayecto parecía una tortura incesante, no por el dolor, si no por mi incapacidad de comprensión sobre la situación, producto de mi corta edad.
Permanecí un largo tiempo en sala de espera, pero una vez llegado el personal de salud, rápidamente me encontré en quirófano.
Mi tranquilidad poco propia de mi inmadurez infantil había resaltado a lo largo de este tiempo, sin embargo, al sentirme incluso mareada de ver tantas luces y aparatos desconocidos, mi llanto fue incontrolable, además de la pregunta constante en mi cabeza de ¿Qué me sucedería ahí dentro? Lo único que tenía seguro era lo peligrosa que resultaba una cirugía. Afortunadamente todos esos pensamientos fueron apagados ante un momento de oscuridad en el que después abrí los ojos para enterarme que la operación había concluído.
Estuve algunos días en un cuarto donde tenía dos compañeros cuya compañía me ayudaba a sobrellevar la situación. Además que mi familia estuvo presente en todo momento posible.
Saliendo del hospital, me sentí como un ave volviendo a surcar los cielos, agradeciendo ver de nuevo el sol y así sentir ese ligero calor que proporcionaba en aquella temporada invernal. Con el tiempo ese recuerdo lo he dejado en el pasado, pero nunca ha sido olvidado.

-Dulce Garza

dulcegarza04
Author: dulcegarza04

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    El argumento le falta. Relee en el libro ese capítulo. Trama y desarrollo bien, solo hacer trabajo de corrección al texto.

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