Reto 11: Porrismo

Argumento: 

El porrismo fue mi pasión, entrenaba gimnasia haciendo mortales con poca ayuda, sin embargo ese día que me lesione y me alejó del deporte por meses fue debido al movimiento más torpe; mis compañeros asustados acudieron en mi auxilio rápidamente, siempre estaré agradecida.

Porrismo

Llevaba un año en porrismo, mi sueño desde niña, los sábados asistía a clases de gimnasia, ese día estuvo brutal 2 horas sin descanso, intentos de mortales en el suelo y trampolín, me temblaban las piernas, mi ropa empapada en sudor, pero yo estaba feliz, acabamos y el grupo decidió ir al polideportivo hacer parejas, mis ganas de practicar podían más que mi físico exhausto y me les uní.

Buscamos la zona verde, se dividieron en grupos pequeños, me quede con El Indio, un tipo alto, moreno, musculoso, cabello negro a los hombros, era cinta negra en karate, nuestra amiga Isabel una chica gruesa, más alta que yo, cabello macho, piel blanca como la leche; yo pesaba 36 kilos, 1.52 mts de altura, cualquiera de mis compañeros me sostenía sin mucho esfuerzo sobre sus manos era una de las Flyer del equipo.

Ese día a mi compañera se le ocurrió subirme a Hands un movimiento del deporte, yo no estaba muy convencida, sonará machista pero confiaba más en la fuerza y estabilidad de un hombre; ambos insistieron hasta que cedí, nos colocamos en posición, Isabel estaba de pie detrás mío, los pies abiertos a la medida de los hombros, manos en mis caderas, yo frente a ella, mis manos sujetaban sus muñecas, un pie estirado en el suelo, el otro doblado hacia arriba sobre la mano de mi compañero, el movimiento es sencillo yo bajo un poco para tomar impulso, uso la mano del Indio como escalón para tomar fuerza, Isabel baja al mismo instante que yo, cuando vamos subiendo ella me empuja con sus manos, al mismo tiempo que yo empujo sus muñecas para tomar más altura, de este modo debo ascender lo suficiente para que mi pies queden frente a su cara, ella los apañe con sus manos y me coloque a la altura de sus hombros, después hará una sentadilla, estirará sus brazos por completo sobre su cabeza conmigo sobre ellos, mi única tarea es tensar el cuerpo, mantener el equilibrio y alzar mis brazos formando una V cuando este en lo más alto.

Todo salió bien, excepto cuando tuve que bajar, Isabel debía con una sentadilla devolverme sobre sus hombros, haría una segunda sentadilla para impulsarme un poco hacia arriba, soltar mis pies y dejarme descender al suelo, al bajar tan pronto le fuera posible debía sostenerme de las caderas para brindarme equilibrio y amortiguar mi peso, yo buscaba sus muñecas para apóyame, al tocar suelo flexionaba las rodillas y listo.

Indio a mi lado solo hacía de soporte por si algo salía mal. Pero ambos cometieron un error, Isabel jamás me tomo de la cintura, Indio agarro mi pie derecho lo que no era correcto, al caer todo mi peso fue a dar a mi pie izquierdo, perdí el equilibrio, no tenía apoyo, Indio me hizo perder la posibilidad de estabilizarme al no soltar mi otro pie, cuando toque suelo, mi cuerpo del impulso giró a la izquierda, como costal de papas iba hacía el césped, pero mi tobillo se quedó tieso, el ruido más espantoso se escuchó como un hueso roto ¡crack crack! y me fui de golpe.

Empecé a chillar de dolor, inmediatamente Indio me quito la tenni, mi tobillo estaba hinchado, una pelota que empezaba a tomar color morado se formó de inmediato, no podía apoyarlo o moverlo, el dolor era intenso, una punzada me atravesaban como cuchillas, otros compañeros cercanos corrieron hacía nosotros, un chico que no conocía aplico un spray que me congelo el tobillo, el dolor se calmó un tanto, una chica se quitó la venda de la muñeca y ágilmente la ato a mi tobillo cruzándola por arriba y por la planta de mi pie formando un triángulo, seguido Indio me tomo en brazos, corrió al auto, me metió en el copiloto y nos fuimos al hospital.

Llegando, se apresuró por una silla de ruedas, ingresamos a emergencias, la espera fue larga, yo lloraba del dolor, sentada en esa silla tratando de ocultarme la cara, mi mamá me iba a matar, al cabo de un rato ingrese al consultorio, me colocaron 2 inyecciones que ardían como el mismo diablo, pronto el dolor fue mermando, me mandaron a casa con algunas instrucciones y medicamentos, un esguince en grado 2 un poco más hubiese pasado a grado 3 considerado como quebradura y me hubiesen enyesado.

En casa debía guardar reposo, colocar hielo y paños calientes intercalados, error de medicina general, 2 meses en casa sin mover el tobillo, incapacitada, sin entrenamiento, sin trabajar, renca, y por desgracia sentía un dolor constante, mi tobillo no tenía fuerza, y ante cualquier esfuerzo físico el dolor se intensificaba.

El entrenador me llevo con un fisioterapeuta, 2 terapias, me jalaron el pie como si me lo fueran a zafar y acomodar nuevamente, volvió a traquear, se me llenaron los ojos de lágrimas ante el dolor, apreté los labios, intente ser fuerte, choques eléctricos leves para estirar y aflojar el tendón, ejercicios en casa, los que debí hacer desde el comienzo que medicina general me mando a evitar.

Pocos meses después estuve recuperada, volví hacer porrista por unos meses hasta que estuve embarazada y lo deje, jamás se recupera al 100, hoy después de 10 años hay secuelas, no puedo usar tacones se me inflama poco y con dolor leve, ejercicios de saltos consecutivos imposible el tobillo se entiesa, se queda sin fuerza y deja de responder, me he ido de bruces en el gimnasio un par de veces, sentadillas con pesas me provocan dolor leve por unos días, no es molesto, pero debo cuidarme simplemente aprendes a vivir con ello.

royleni.vs
Author: royleni.vs

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Relee el capítulo sobre argumento. Faltó la trama. Relato bien, pero no sé si sigue la trama porque no la colocaste.

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