Reto 11: Librando una batalla.

Argumento:

 

Lucía lleva horas en la sala de recuperación. Una complicación postparto la mantiene inmóvil. Sus piernas no responden. No entiende lo que pasa, sólo era una cesárea de rutina. El pronóstico se vuelve reservado. Cuando la suben a piso pierde tres veces la conciencia. Se sospecha una hemorragia interna. No se puede recurrir al analgésico para mitigar el dolor de los entuertos. El saber que su bebé está bien la tranquiliza. Ante la falta de respuesta Lucía teme por su vida. La batalla apenas comienza, rendirse no es una opción. Supera el mal momento y se reencuentra con su hija.

 

Trama:

 

1.    Sala de recuperación: Horas de espera, mala reacción a la anestesia, inmovilidad de las piernas.

 

2.    Cesárea de rutina: Presencia de cordón umbilical con doble circular.

 

3.    Pronóstico reservado: El médico no puede predecir la evolución del paciente.

 

4.    Traslado a piso: Aparente recuperación. Pérdida de conciencia.

 

5.    Dolor: Se sospecha hemorragia interna. Se prohíben los analgésicos para el dolor de los entuertos.

 

6.    Incertidumbre: El doctor no encuentra explicación al cuadro que presenta, una nueva intervención está en puerta.

 

7.    Miedo: Lucía teme por su vida.

 

8.    La bebé: Condición estable.

 

9.    Enfrentando la batalla: Trata de mantenerse alerta. Se sobrepone al dolor. Empieza a caminar.

 

10. Prueba superada: Alta médica. Batalla ganada

 

 

 

Relato: 

 

      Por horas he permanecido inmóvil. Pacientes entran y salen de la sala de recuperación y yo sigo postrada en la cama. No siento las piernas. Evidentemente algo salió mal. A decir del doctor, una reacción adversa a la anestesia es lo que me mantiene temporalmente paralizada; el pronóstico sigue siendo reservado.

 

     Me siento débil, confundida. El embarazo había sido normal. Se trataba de una cesárea de rutina programada con anticipación. El cordón umbilical envolvía el cuello de la bebé, pero con el tiempo a favor no había peligro que tener.

 

     El reloj frente a mi cama indicaba que habían pasado siete horas desde que la bebé nació.  Lentamente la movilidad regresaba a mis piernas y eso era una buena señal. Me subieron a piso. Mi esposo me esperaba en la habitación. Sonrió al verme y me abrazó. La había pasado mal, pude sentirlo.

 

     Cuando al fin iba a ver a mi bebé, comencé a sentir como me desvanecía. Me voy, alcancé a decir.  Tres veces perdí el sentido y tres veces regresé. Era evidente que mi tiempo no había llegado. El doctor no encontraba una explicación para aquella pérdida de conciencia, por lo que la sospecha de una hemorragia interna surgió.

 

     Las contracciones uterinas se hicieron presente. Mi matriz trataba de recuperar su tamaño normal. El uso de analgésicos quedó prohibido. De confirmarse la hemorragia se requeriría una nueva intervención y mi cuerpo no resistiría tanta anestesia.

 

      El dolor era insoportable. Cada espasmo se sentía como si me abrieran las entrañas. Por primera vez sentí miedo, la posibilidad de morir se hizo presente y la incertidumbre alimentó mi temor.

 

      La bebé estaba bien. Anhelaba tanto tenerla entre mis brazos. Por ella debía resistir. Algo en mi interior me decía que el problema no derivaba de una hemorragia. Debía mantenerme alerta a cualquier señal que mi cuerpo me mandara.

 

     Pese a la herida de la cesaría me levanté y comencé a caminar. Un fuerte dolor me detuvo. Podía sentir como algo extraño recorría mi vientre buscando una salida. De pronto al cayó al suelo, el causante de toda mi agonía se encontraba junto a mis pies: un enorme coágulo ¡Quién lo iba a decir! Fue como dar a luz a un segundo hijo, y, desde ese instante, todo mejoró.

 

     Un baño caliente me regresó las fuerzas. Empujé el carrito del suero y llegué hasta los cuneros. La bebé lucía tan pequeña e indefensa, totalmente ajena a la lucha que su madre acababa de librar por las dos.

 

     Mi esposo recogió el alta médica y la levanto en señal de triunfo. No sería la única batalla por enfrentar juntos, pero al menos ésta…la habíamos ganado.

 

    

 

 

 

 

 

 

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lucia_argoytia
Author: lucia_argoytia

Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. romina

    Muy bien el escrito y la trama. EN el argumento nos sobran detalles, centra la lupa (revisa los ejemplos del libro)

  2. yesenia cortes

    que hermosa historia

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