RETO #11. LA VIRUELA

ARGUMENTO:

Desde mi pubertad me gustaba ayudar a los maestros de kínder, a cuidar a los niños más pequeños. Hasta un día…

No me fue muy bien con la pequeña Leslie. Estaba en la última fase de viruela, la cargue porque se me rompió el corazón, viendo como sufría con la sequedad de sus ampollas en la piel causada por la viruela.

Pensé que ya me había dado (si la viruela te da una vez, no te repite), pero  no fue así. Cuando llegue a mi casa, madre me aclaro, que fue sarampión que me dio cuando estaba pequeña. Me dije a mi misma: Porque tenía que tener tan mala suerte, que me diera, ya tengo 14 años, eso no me va a dar. Hasta el otro el día, cuando me vi la primera bolita de agua en mi pecho.

 TRAMA: 

DIA 1:

Me despierto a las 9:00an, para ayudar a mi madre a limpiar la casa, pero es imposible con el dolor de cuerpo que tengo. Camino hasta el pasillo lentamente para entrar al baño, cuando mi madre me logra ver, me toca el cuello para confirmar sus sospechas. Estaba ardiendo en fiebre. Me dice que me dé un baño con agua bien fría, en lo que ella me prepara una sopa. Hago lo que me dice. Desde la bañera, la escucho hablar por teléfono con mi tío Enrique que es médico. Siento que me caeré en el baño, llamo a mi madre para que me ayude. No puedo casi ni hablar muy duro. La cabeza me estallará.

DIA 2:

Abro los ojos lentamente, las palmas de las manos de mi madre me espantaron. Está midiendo mi temperatura. Le pregunto que en cuanto la tengo. Me dice que está en 39 grados, pero que tío Enrique ya le había indicado que darme y que comer. Cierro los ojos, y me toco la frente. La siento llena de ampollas, me paro asustada de la cama y me paro en el espejo. Mi rostro está lleno de bolitas de agua. Y mis brazos. Me miro los pies, están igual. En dos días ya parezco un transforme. Mi madre me dice que me acueste, que esto va para largo. Me acuesto nuevamente cerrando los ojos. Me siento muy débil.

 

DIA 3:

Mi padre me despierta alarmado. Cuando abro los ojos, siento mi cuerpo empapado de sudor, y mi lengua muy pesada. ¿Le pregunto qué está pasando? El solo me responde que estaba alucinando. Se asustó mucho. Me ayuda a pararme de la cama para que me dé un baño. Cuando intento caminar sin ayuda de él. Me desmayo en sus brazos. Mi madre no puede más y llama a mi tío para que vaya a chequearme a la casa.

 

 

DESARROLLO:

Abro los ojos lentamente, estoy en la habitación de mis padres. Siento un aparato en mi pecho. Es mi tío midiendo los latidos de mi corazón.

Cuando termina, me mira muy sonriente. Toca mi rostro cariñosamente. Yo hago lo mismo, lo saludo con mucho cariño. Es un tío muy amoroso.

Separa de la cama indicándome que descanse más y que no me atreva a tocarme las bolitas de agua causada por la viruela. Después se quedan las marcas. Asiento sin ningún tipo de intención en hacer lo contrario.

Sale de la habitación. Entra mi padre minutos después, con una bandeja en donde trae mi comida. Se sienta en la cama para que coma, yo también me siento, pero no quiero comer. No tengo paladar, me da muchas nauseas comer sin sabor. Se lo explico, pero no me hace caso.

Le pregunto qué cuantos días podría durar con este virus, me mira muy serio y me dice, que solo voy por el 4to día. Y que ese virus mayormente dura 15 días, sin contar los días que duras las ampollas por secarse, la comezón de las mismas, y el proceso de cicatrización. Calcule más o menos un mes sin salir de casa. Y así fue.

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sahimercedes
Author: sahimercedes

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Relee en el libro los puntos de Argumento y trama.

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