Reto 10 – Faltan 5 pa’ las 12

“Faltan cinco pa’ las doce y el año va terminar” la canción sonaba en el piso de abajo y se disipaba al salir a la terraza, yo me encontraba ahí, en la terraza en casa de mi tía, en Bogotá. 31 de diciembre de 2019. 11:30 p.m.
El cielo nocturno de la ciudad capital de Colombia, que diariamente se encontraba nublado por los excesivos niveles de contaminación, hoy se veía un poco más claro, algunas estrellas pintaban la noche y los fuegos artificiales iluminaban la basta extensión del cielo. Había subido a estar sola en estos últimos minutos del año. Creo que todos deberíamos reflexionar nuestros años vividos. Cerré los ojos y me permití recordar, en el silencio que reino unos pocos minutos, los momentos felices del año que terminaba. Cumplí 15 años, empecé a salir con el que en ese mismo año se volvería mi novio, saque buenas notas, tuve buenos amigos, etcétera. Cada día por si solo era especial y al recordarlos todos en ese momento las lágrimas comenzaron a brotar. Era consciente de que mis alegrías no eran el dedo con el que se podría tapar al sol. Hace solo 7 días mi tío se enveneno. No hay días buenos para morir, pero hay algunos que nos marcan de por vida. Deje las lágrimas caer un poco más, y mientras pensaba, que estábamos a puertas de empezar un nuevo año. En este año ocurrieron eventos que dejaron a los colombianos en opiniones divididas. Ahora se celebraban algunas muertes y se condenaban otras, todas eran muertes de inocentes, personas que bajo órdenes se veían inmersas en guerras civiles. Los universitarios protestaban, la comunidad LGTBI buscaba igualdad, las feministas imponían su posición frente al denominado “patriarcado” y aun así el mundo creía que Colombia había firmado la paz. Para mí todo estaba de cabeza, la economía nos abrumaba al verse alcanzada por las crisis que atravesaba el país, el presidente no tenía libertad de empezar a gobernar por los errores de mandatario anterior, todos perdieron la paciencia y esperaban todo de una sola persona. Y aun así este nuevo año 2020 tomaba control de todo sin dejarnos recuperar de ese año que se acababa. 
Eleve mi mirada y le pedí a Dios que sanara todas estas heridas que nos dejaba este año y fuera más suave con la humanidad en el año que empezaba, hoy sé que suave no fue lo que entendió, pero igual el tiempo siguió corriendo y ya faltaban cinco para las doce. Mi familia empezó a subir las escaleras. Bajo las campanas del nuevo año, entre abrazos y felicidades se cerró el año 2019.

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. David Gómez

    Me hizo reír bastante el final con lo que entendió Dios ¡ Excelente!

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