Reto 10 – Almacén Ricky

Podías verlos en las calles dos veces a la semana, un interminable desfile de personas que buscaban trabajo, casi siempre les era indiferente, pero a veces sentía lastima; los malos trabajos nunca faltaban, tal vez querían algo mejor.

Me había mudado hace poco de casa y aunque la situación estuvo complicada un tiempo, pude encontrar trabajo en un almacén de enlatados donde me dedicaba a cargar cajas en camiones; no pagaban mucho, pero lo importante era que pagaban. El trabajo empezaba a las 9 PM y se extendía hasta pasada la media noche, podía haber sido invierno o primavera, ahora no lo recuerdo, el frio es un compañero constante en esta ciudad. En aquel lugar trabajaban personas que en su mayoría tenían más de un empleo porque tenían familias y era a estas a las que la economía golpeaba más. Yo estaba solo y me conformaba con poco; no sabía qué hacer con el dinero.

En una noche al terminar el trabajo cuando ya casi todos se habían ido y yo también me preparaba para salir, se me acerco la encargada del almacén, parecía interesada en conocerme, hablamos como una hora en su oficina y después me fui, recuerdo que me intimido, me llevaba unos cinco años. Ella era bonita y parecía alguien que había vivido mucho, tenía carácter a la hora de dar órdenes. Fue así como empezó y desde entonces cada noche la acompañaba a su departamento que quedaba cerca, casi siempre me quedaba con ella. La amaba, aunque siempre fue misteriosa, no solía hablar de sí misma. Lo nuestro se limitaba a las noches, la pasábamos bien juntos, comíamos, escuchábamos música de otra época y reíamos mucho, tenía una hermosa sonrisa. Teníamos mucho en común y eso facilito conocernos. Siempre llegamos a solucionar los pequeños problemas que teníamos. Fui tan feliz en esa época que hasta llegue a pensar en mudarme con ella, pero un día solo dejo de hablarme. Me saludaba por cortesía y de inmediato se iba a hacer algo más. La primera semana traté de hablar con ella, pero se negaba. Entendí que algo había cambiado, no sé qué, pero sabía que ya no era mi lugar.

A la tercera semana renuncie, no soportaba verla con otra persona.

 

David Choque Zabala

mdoomy270
Author: mdoomy270

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Vuelve a leer en el libro los ejemplos de marco temporal. La redacción muy bien.

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