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Reto 1 Pau Treviño – Destinatario Real

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Me arrepentí. Haber pronunciado aquellas palabras se convirtió en un problema. Mis compañeras me observaban desde sus bancas, ofendidas. Me bombardearon con preguntas y yo les sostuve la mirada sin atender sus dudas, no acababa de entender lo que ocurría.

– ¿Entonces no somos amigas? – preguntaron al fondo, y yo me encogí de hombros, segura de que aquella chica no sabía más que mi nombre y que posiblemente la situación se le saldría al grupo de las manos.

-No, todavía no -. Todos guardaron silencio por un momento. No era una buena señal.

-¿Diana y Miriam son tus amigas? – Aquellas eran las chicas con las que había tomado el almuerzo desde mi llegada a la escuela, tenían una mirada expectante, me sentí intranquila al saber que posiblemente mis palabras las lastimarían.

-Llevo aquí poco tiempo, todavía no les conozco y ustedes no me conocen-.

El maestro de artes firmó mi cuaderno y se rascó la barba. Aquella clase fue de las pocas en que le observé tan callado y analítico. Era el tipo de maestro que entra cantando y se despide a prisas, anunciando su llegada a gritos al aula continua. Cuando me senté, dando la espalda a la mitad del grupo, le supliqué con la mirada que interviniera.

-Lo que pasa es que Ariadne tiene un concepto de amistad diferente al de la mayoría. Ella llama amistad a la amistad verdadera, no al compañerismo que tienen todos aquí en el salón-.

Para mi suerte, aquello les pareció interesante en lugar de ofensivo. Pude explicarles que una amistad genuina es la que permanece cuando conoces todas las facetas de una persona y ella las tuyas, cuando eres consciente incluso de sus defectos y el amor que le tienes te permite olvidarlos y confiar en ella. Comprendieron mi punto, yo no sabía nada de sus vidas, ellos tampoco se habían interesado en la mía. Cuando todos volvieron a sus apuntes el maestro recogió sus cosas y salió en silencio.

Por supuesto, aquello se convirtió en una especie de juego. Durante meses todos me preguntaron en algún u otro momento del día si ya les consideraba amigos, o si era que tenía algún amigo. No supe interpretar si era crueldad o una broma inocente. Como fuere, me cansé de escucharles y ellos de insistir. Gradualmente se olvidaron del tema, surgieron nuevas polémicas en la clase.

Si te he contado lo anterior es porque en aquél momento entendí que muchas personas cuestionarían mi manera de pensar y de sentir. Algunos, al defender lo que creemos, llegamos a sentirnos solitarios e incluso defectuosos. Esa fue una de tantas diferencias que tuve con mis compañeros durante aquellos años.

Yo pensaba mucho en ti, te escribía con frecuencia. Imaginaba que, casualmente, también llevabas un registro de tus días y que en algún encuentro futuro intercambiaríamos los diarios. Lo que ocurrió a mis escritos no te lo contaré por ahora, puede que no me perdones, pero no quería que conocieras una parte tan dañada de mí. Yo creía estar sola, una mentira que parecía verdad y consiguió lastimarme, hacerme pensar que no merecía alcanzar mis sueños. Podría haber aprendido a un ritmo menos doloroso, eso lo confieso, pero era incapaz de verlo.

Ahora, un poco mayor, sin aquella venda en los ojos, puedo narrarte los hechos, permitirte asomarte a mi corazón y conocerme.

Con cariño, te espero en la siguiente página.

Literary_Pau

Mi canal de YouTube y página en Facebook se llaman Literary Compass. Soy BookTuber y promotora de lectura. Mi lema es: El mundo está hecho de historias.

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