Reto 1. La mística de la cuarentena

Recuerdo, hace más de una década, cuando me dijiste muy convencido que el número 40 tenía un significado especial y, que ahora cumplida tu primera cuarentena de vida, cambios positivos iban a surgir para ti. 

Te escuchaba con la atención que caracterizaba siempre nuestras conversaciones, y la admiración que me envolvía al oír tu facilidad de palabras. Aunque, te confieso que en ese momento no comprendía plenamente lo que me estabas transmitiendo desde tu experiencia; sin embargo, ahora, a una década de cumplir mis 40 años, comienzo a comprender lo que me dijiste aquel día. 

 

Cuarenta días estuvo Moisés en el monte Sinaí para recibir la Santa Ley. Fueron también cuarenta días los que permaneció el profeta Elías en el mismo desierto huyendo del acoso de la reina Jezabel. Cuarenta días estuvo Jesús en el desierto y fue tentado en todo. 

 

Realmente el número 40 encierra algo misterioso. Al parecer, la magia radica en el tiempo que pasamos a solas, en el distanciamiento social que nos permite ahondar en las profundidades de nuestra mente y accionar a favor de los cambios que necesitamos para ser mejores. 

 

En estos días que estamos viviendo, en que el país ha sido declarado en cuarentena total debido al virus que ataca a toda la humanidad y nos tiene atemorizados, que hemos visto menguar la población mundial y aún no existe vacuna, debo confesarte que he sentido miedo. 

 

Algunos días lloro, otros río. Algunas veces la ansiedad emerge sin ser invitada, otras veces suelto las riendas de mi imaginación para evadir la realidad, y es difícil encontrar el equilibrio. Pero no todo es caos. Estoy aprendiendo a disfrutar más de las sonrisas de mis hijos, a derretirme con sus tiernas miradas y espontáneas ocurrencias, a valorar el tiempo en familia, a cultivar la oración y el agradecimiento, a ponerme más en el lugar del que sufre, a dar más de mí.

 

Y así surge esta carta, pues reconozco lo solo que estás, la distancia física y emocional que nos hemos puesto desde hace mucho, el tiempo perdido a causa de defectos de carácter y tantas cosas más sin trabajar. Cierro los ojos y te imagino sonriendo al ver a tus nietos llamando tu atención con sus locuras, dejándote abrazar y permitiendo que te demuestren su amor sincero. También he soñado con poderte abrazar y besar, sin tantas palabras, sólo el lenguaje corporal y el contacto físico al que no estamos acostumbrados. Todo esto ha traído esta crisis mundial.

 

Estamos viviendo nuestra propia cuarentena. Cada persona la vive y enfrenta de maneras diferentes. Pero, hay algo muy cierto, NO PODEMOS PASAR DE ELLA, debemos pasar por ella.

 

Te agradezco por haberme hablado del significado especial del número 40 porque ahora estoy sintiendo su magia en mi vida y entiendo que así como Moisés, Elías y Jesús resistieron y supieron sobrellevar las dificultades, podemos hacerlo también tú y yo. Y, al final, como ellos saldremos renovados, transformados y preparados para recibir bendiciones inimaginables y cumplir con nuestro propósito en esta vida. Todo será para bien. 

 

Al pasar todo esto, te espero con los brazos abiertos y llenos de todo el amor que siento por ti, Papi. 



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Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. arianysdelc

    Rico escrito, fresco y claro, le hablas a un amor puro. felicidades

  2. romina

    Arianys:
    No pierdas de vista el objetivo, lo que quieres provocar con la carta, todo aquello que no te lleve a la emoción deseada, aunque suene bien, sobra. Se guarda para otros textos.

    1. Hola Romina. Quiero que me aclares si el comentario es para mi texto o para el de Arianys?
      Es que están comentando en mi escrito, pero ahora me confunde que tu comentario dice Arianys. Te agradezco 🤗

    2. romina

      Si es para ti. Confundí el nombre por el primer comentario. Mis comentarios son a los textos. Disculpa la confusión

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