Reto 1: Esto también pasará

Hola pequeño. ¿Cómo has estado? 

Hoy me levanté pensando en ti.

Recordé que cuando declararon cuarentena, te dije que para mí no sería problema estar encerrada, ya que es mi estilo de vida. Me miraste sonriendo y acariciaste mi cabello mientras me decías que tu caso era muy diferente, estás acostumbrado a salir y ver el mundo, disfrutar de los colores del atardecer y tener compañía siempre. 

Han pasado tres semanas desde esa conversación y ahora tengo una nueva visión sobre lo que está pasando. 

Me gusta estar sola, de verdad lo disfruto. Y pensaba que no había nada para preocuparme; ¡Qué equivocada estaba! 

Hoy recibí la noticia de que una amiga de la familia está batallando económicamente, no sabe qué comerá la siguiente semana. Supe de una enfermera recién egresada que tuvo que abandonar a si familia porque la requerían en otro lugar para atender pacientes. Y lo que más sacudió mi pequeña burbuja de comodidad fue que mi papá ha presentado síntomas de esa enfermedad que está todos los días en televisión.

Ahora el estar sola no es un placer, es una agonía. Quiero estar con mi familia.

Me dí cuenta que los pequeños detalles son las bendiciones más grandes.

Que he desperdiciado mucho tiempo diciendo que me gusta estar sola, cuando en realidad mi corazón pide a gritos compañía. 

Me acordé de ti porque siempre me recordabas que en mi interior había un persona con mucho cariño para dar, y debía aprender a recibir. 

Sé que estás con tu familia, así que te pido que no desaproveches ningún instante con ellos. Ellos son maravillosos, te quieren, te valoran y darían todo por ti. 

Honra a tus padres, cuídalos mucho. 

Todos los días pienso en mi papá y le pido a Dios que su enfermedad no avance. 

Mientras hablaba con él por teléfono, me recordó una historia que me contaba de pequeña en la que un rey le pedía a uno de sus sabios que en su anillo real le escribiera un mensaje para cualquier ocasión, un mensaje que lo motivara a seguir sin importar la circunstancia.

El sabio lo hizo, y el rey tuvo que partir a la guerra. Cuando estaba rodeado por el ejército enemigo y sin fuerzas para continuar, recordó que tenía un mensaje, así que buscó su anillo y leyó lo que aquel sabio había escrito:

“ESTO TAMBIÉN PASARÁ” 

El rey recobró fuerzas y en la mañana luchó como nunca, logrando una tremenda victoria.

Cuando llegó a su pueblo, todos lo alababan y felicitaban por semejante victoria. Lleno de emoción, fue a agradecerle al sabio por ese reconfortante mensaje y éste, con su voz llena de sabiduría, le dijo que lo volviera a leer. El mensaje era el mismo, el rey estaba desconcertado, y el sabio le recordó que esa victoria también era pasajera…

Pequeño, esto que estamos viviendo también pasará.

No pierdas la esperanza. Que de lo sucedido siempre aprendamos algo.

Te quiero y por favor, sigue orando por mí. Prometo hacerlo por ti.

Con cariño, Shady.

amisadai4
Author: amisadai4

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Shady,
    Si viste el vivo ya sabes cual es el tono del reto. Para compartir una mirada de esperanza, debo hacerlo en cada escenario que dibujo.

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