RETO 1: Es de admirar

Señora Amalia:

Es un poco difícil para mí, tomar lápiz y papel para dirigirle unas palabras. No me siento en una posición adecuada. Pero cuando mi madre me ha contado que irá a visitarla a su casa para brindarle un granito de arena en su lucha, no quise dejar pasar la oportunidad de acercarme a alguien que sin duda es un placer conocer, aunque físicamente esté lejana.

Somos conscientes de que ahora las cosas no lucen muy bien, el camino es incierto y oscuro. Sé que la ayuda que ha podido llegarle, la agradece de todo corazón, pero aún no es suficiente para darle un sueño tranquilo. Mi madre me contó de su hija con habilidades diferentes y de cómo usted se mantiene en pie por ella, día a día, para sobrevivir a esta crisis que las afecta más que a muchas personas. Si antes, redoblaba sus esfuerzos para salir a conseguir el sustento con sus ventas, a pesar de que su edad no la ayudaba con la tarea; ahora la situación es el doble de difícil, al esperar en casa, que algunas personas buenas y su gobierno, no las dejen solas.

Y sin embargo, mi mamá me cuenta que la  ha visto sonreír, que se mantiene firme y guerrera, y que todo lo que pide no es para sí misma sino para su razón de vida, su hija.

Es de admirar Señora Amelia. Y quiero contarle cómo esta historia me llega a mí, debo decir que muy profundo en mi ser, para reflexionar sobre lo que significa realmente estar vivos.

Estoy a menos de dos meses de tener en mis brazos a un bebé que no conozco, y ya amo con todo mi ser. Un angelito que cambió por completo mi vida en poco tiempo, y me hizo cuestionarme todo lo que soy. Aún no nace y ya me desespera la idea de protegerlo, de ayudarle a encontrar su lugar en este extraño mundo, a veces tan complicado. Aquí encerrada, es aterrador el pensamiento de que hay coas que nos dejan vulnerables, que algunas se escapan de nuestras manos. El seguro de salud ya no atiende las citas de control y a veces, la ansiedad me juega una mala pasada, acentuando los síntomas de estos días. Sin embargo cuando lo siento moverse dentro de mí, un suspiro se me escapa, mi corazón se llena de nuevo, y vuelvo a creer que todo mejorará.

Por eso, aunque mi historia es lejana y ajena, se conecta a la suya a través de algo que voy comprendiendo, poco a poco: el amor. Ese que encuentra su forma quizás más pura, en el sentimiento que uno manifiesta por los hijos, por la familia. Este escrito es también para expresarle mi gratitud. Por hacerme entender que mientras Dios nos dé una oportunidad en este mundo, siempre hay que mantenerse en pie de guerra para luchar por las personas que amamos. Porque a pesar de que las cosas se vean complicadas, uno tiene motivos muy importantes para seguir adelante.

Todas las tormentas acaban Señora Amelia, mantengamos la fe. Siga amando con esa fuerza poderosa que tiene. Siga luchando. Dentro de todo lo imposible que pueda parecer, los tiempos mejorarán y nuestro barco llegará a buen puerto. Además, espero que sepa que, incluso a kilómetros de distancia, su temple es capaz de inspirar vidas como la mía.

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Tuve que acomodarme bien para leer tu carta, me atrapó de inicio a fin.
    honestamente, creo que tienes mucho talento, la capacidad que tienes para ponerte en los zapatos del otro, dice mucho de tí.
    Bien hecho!.

    1. ¡Muchas gracias! Es muy valioso tu comentario para mí… Lamentablemente lo subí mal y no lo han podido revisar :c

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