Reto 1 Destinatario Real

Estimado Miguel

Recuerdo el día que llegaste al salón como el chico nuevo incorporándote de inmediato al bullicio propio del grupo. No tardaste en liderar el buen sentido del humor propio del mexicano, inclusive dando cátedra a los más inexpertos provocando las risas y carcajadas de los mas ilustrados en los temas.

Los años pasaron, tomamos diferentes caminos, pero afortunadamente gracias a tu empeño de perpetuar la amistad hoy podemos comunicarnos de nuevo a través de las nuevas tecnologías que adoptamos casi de manera obligada.

Los tropiezos, las caídas, los días malos nos acaecen a todos. Y casi como profecía bíblica estos días debemos permanecer encerrados en casa lejos de las actividades de salir al trabajo y dar atención de acuerdo con lo solicitado por nuestros jefes.

Reconozco que tu situación no ha sido fácil, la separación de la familia paterna y recientemente la propia te llevó a ocupar un espacio personal que se disfrutó al inicio, pero con la crisis pandémica se añora la compañía de los amigos y de los seres queridos.

A pesar de todo ello, reconozco en ti la lealtad al cristianismo por lo que me atrevo a recordarte las palabras de Eclesiastés “Hay un tiempo para todo”, un tiempo para llorar y un tiempo para reír. Estos momentos de soledad son propicios para la reflexión, el autoanálisis y ¿por qué no?, también llamar a los amigos a quienes no se han visto desde hace un tiempo.

Con aprecio desde Ixmiquilpan tu siempre amigo y servidor.

José de Jesús

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    José,
    tienes una redacción muy fresca (sabrosa de leer), lo que has olvidado es el objetivo, cuál es tu experiencia de estos días, cómo vives tú estos días, y brindar esperanza desde ello.

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