RETO 1: Carta al amor de mi vida.

No tengo idea que escribir o que decirte; ni siquiera te conozco, pero tengo esperanzas de que existas.

Yo estoy enamorado, quizás encadenado, aunque ella fue la primera chica de la que quedé hipnotizado.

Puede que el error que tuve me atara aún más, no lo sé; solo quiero creer que la amo.

Estoy muy confundido ¿sabes? algunas veces le tengo miedo a amar; no tengo idea si es un sentimiento o una forma de vida, pero lo cierto es que ese suceso marca la vida de las personas.

Debido a la abundancia o carencia de amor se forman los lideres mundiales o los criminales más buscados.

Yo soy alguien que, a diferencia de muchos, me intentaron criar en amor y con Dios presente; ya no importa el quiebre de mi adolescencia, porque esa caída solo me lleva a desear volver a tener amor.

Siempre, desde que tengo memoria, he querido creer que “el amor” es un milagro como dice un poema muy querido por mí.

<el amor que te tengo proviene de un milagro, de un suceso>

Quizás es algo inerte e insolado que un chico de dieciséis años sueñe con un mundo lleno de poesía y amor puro, pero es lo que quiero en mi vida.

Quiero encontrarme, otra vez, a alguien que entienda lo que el mundo significa para mí; quiero que entiendas el universo de letras, aunque te gusten los números.

Deseos, una vida contigo donde ambos estemos para el otro sin sentir vergüenza; una vida donde podamos llenarnos de romanticismos y llenarnos de regalos para nuestros corazones.

Quiero que seas esa chica que no retroceda cuando nos demos detalles para demostrarnos el amor, esa que sea perfecta para ver con ojos limpios y alocados al mismo tiempo.

Quiero perder el control contigo, pero no solo por tu cuerpo sino también con la forma de tu ser.

Quiero que tus ojos sean dos abismos infinitos que me obliguen a intentar descubrirte a diario.

Quiero que tu sonrisa sea buscadora de almas.

Te imagino como esa chica alegre soportando (y complementando) a este chico tímido y lleno de miedo por no saber cómo vivir y mantener esa vida, dándole una razón más para despertarse cada día diciendo.

<vaya, esta chica es el amor de mi vida>

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Jesús Ayllón
Author: Jesús Ayllón

Al inicio de la pandemia me sentía atrapado y no solo en cuatro paredes físicas sino también dentro de mi propia cabeza, sentía desesperanza y desolación al tiempo en que investigando los libros de mi primo encontré esa novela tan perfecta y marcada; ese libro ilustrado con los ojos azules de una chica sobre un fondo celeste me deslumbró, me sentía inspirado y revivido cuando lo leí. Al momento me lo he re-leído cinco veces la saga entera de libros y unos cuantos otros de ese autor visionario, lleno de las mismas dudas y miedos (aunque también sueños y anhelos) parecidos a los míos; gracias al legado del señor Carlos yo tomé la fuerza para dar mis primeros pasos hacia mi sueño de ser escritor y ahora aquí me encuentro siguiendo sus enseñanzas.

Jesús Ayllón

Al inicio de la pandemia me sentía atrapado y no solo en cuatro paredes físicas sino también dentro de mi propia cabeza, sentía desesperanza y desolación al tiempo en que investigando los libros de mi primo encontré esa novela tan perfecta y marcada; ese libro ilustrado con los ojos azules de una chica sobre un fondo celeste me deslumbró, me sentía inspirado y revivido cuando lo leí. Al momento me lo he re-leído cinco veces la saga entera de libros y unos cuantos otros de ese autor visionario, lleno de las mismas dudas y miedos (aunque también sueños y anhelos) parecidos a los míos; gracias al legado del señor Carlos yo tomé la fuerza para dar mis primeros pasos hacia mi sueño de ser escritor y ahora aquí me encuentro siguiendo sus enseñanzas.

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