Reto 1 | Sunset Boulevard

Querido T,

Te he estado llamando y enviando mensajes de texto en estos días. Pero después de no recibir ninguna respuesta me di cuenta que es de nuevo uno de esos momentos en los que no deseas platicar con nadie. Te entiendo porque a veces yo también me comporto de tal manera.

La última vez que charlamos me dijiste que  la cuarentena no hacía diferencia en ti pues desde octubre estás enclaustrado en casa. Por ello no me sorprendió, saber que ignorabas la catástrofe que se estaba desarrollandonuestro alrededor

Sabes, esta pausa obligatoria de toda la vida frenética que me acompaña, me ha hecho meditar en que no se por cuál motivo hasta ahora no he logrado establecer una conversación contigo, porque cuando intento hacerlo se me hace un nudo en la garganta que asfixia todo aquello que quisiera decirte. Por eso decidí escribirte, es más fácil de esta forma.

A veces me dices que desde que empezaste a transitar por el «Sunset Boulevard» el peso de los remordimientos se hacen más difíciles de sobrellevar. Lamentas a menudo los errores y me preguntas cuándo vendrán “los otros” a visitarte o el por qué de sus acciones. No entiendes la ingratitud, la falta de empatía, te tormentas con las clásicas preguntas ¿Qué hice mal? ¿ En qué fallé? 

Yo no tengo ni la mitad de los años que tú tienes, ni siquiera la experiencia de vida, tampoco me considero sabia para darte un discurso prolífico que responda todas tus interrogantes y te alivie el dolor. Lo único que sé es que te quiero muchísimo y que aunque te hayas equivocado en algunas ocasiones, éso no va a cambiar mi afecto por ti. La vida no se exime de errores. Y no obstante los mismos, tú eres una gran persona, tienes un corazón bueno. Si pongo en una balanza tus buenas acciones, tu afecto, tu paciencia. ¡Créeme tienen un peso mayor de tus errores!

Los ocasos se han hecho para ser admirados. Y aunque sólo veas un cielo gris, detrás del mismo las cosas son diferentes, hay belleza aunque sólo veas nubes grises. Existen los destellos de luz de las cosas buenas, están los afectos, la gratitud, la empatía, las pequeñas cosas, el recuerdo cariñoso de los buenos momentos. Además, tantas acciones tuyas dieron buenos resultados. Yo soy uno de ellos, recuerdas cuando cada vez que quise desistir de mis sueños porque las creía inalcanzables, tú estuviste allí alentándome, otras veces simplemente me consentias con tortas de chocolate para hacerme reir, y qué decir cuando te convertias en mi aliado número cuándo mamá no quería apoyarme en mis decisiones. Decías siempre, déjala ella nació para éso y no va a descansar hasta conseguirlo. ¿Te das cuenta T? ¡Eres una persona excepcional! No dejes que el peso de los errores cancele tus buenas acciones, ni el perfume de los innumerables buenos momentos que has vivido.

Cuándo acabe la cuarentena iré a visitarte, te llevaré tu torta favorita y nos pondremos a ver por la enésima vez “Érase una vez en América“.

Todo va a estar bien.

Y cómo siempre me repites cada vez que nos despedimos.

«Te querré para siempre»

K

karennia2
Author: karennia2

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Angie

    Me gusto mucho me hace pensar lo mismo como que aveces no quiero salir no hacer nada por que todo va en picada escribes muy genial realmente me envolvi con tu historia

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