Reto #1

Princesa:
Me siento cansado, fatigado y hasta vacío. Me cuesta dormir por la noches y siento que el pánico ronda mi habitación con mucha frecuencia. Estar encerrado entre cuatro paredes no es sencillo, te roba el aliento, te quita la calma y de a poco se pierde tu esencia. No es sencillo aceptar un confinamiento obligatorio por un enemigo invisible que no podemos atacar; ahora sé lo que sienten aquellos animales que cautivos en jaulas te miran con mucha tristeza y pesar.

A donde miremos el panorama parece difícil y más cuando te bombardean con tantas noticias desalentadoras y muchas veces desgarradoras que solo te preguntas: “¿Qué clase de sueño es este?”

Te cuento todo esto porque no puedo dejar de pensar en ti. Imagino que estás pasando lo mismo que yo, teniendo esa misma sensación de impotencia, de rabia y de soledad que de a poco pueden llegar a asfixiar. Te entiendo. Este encierro incluso puede llegar a matarte psicológicamente pero siempre pienso que Dios ha permitido todo esto para apreciar mucho más nuestra vida, empezar a amar con todas nuestras fuerzas a quienes queremos y aprender a valorar aquellas cosas que parecían pequeñas pero que hoy tanta falta nos hace. Por eso… te escribo estas líneas para decirte: No estás sola. Te aseguro que vemos el mismo cielo nublado deseando que salga un pequeño rayo de esperanza, librando la misma batalla desde diferentes frentes tratando de ganar y al fin ser libres solo sé paciente (te aseguro que yo lo soy) tratemos de seguir de pie pero si sientes en algún momento que las fuerzas te faltan y ya no puedes más, no tengas miedo yo estaré ahí para sostener tu mano levantarte, ayudarte, cuidarte y protegerte porque sé que de algún modo tu harías lo mismo por mi cuánto esté a punto de desfallecer. 

Hoy más que nunca confía, confía con todo tu corazón que esto pronto terminará y te prometo que cuando eso suceda, seré el primero en ir a buscarte.

stevenmacas27
Author: stevenmacas27

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Recuerda el objetivo. Para contagiar una mirada de esperanza, debo yo tenerla primero.

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