RETO 08 – ES DURA LA CARGA

Querido Hermano,

Ahora que me acompaña una suave noche, mi taza con café caliente y el sonido rítmico de las manijas del reloj en mi habitación, puedo dibujar en palabras todo aquello que callo y quiero expresarte desde hace mucho tiempo.

Sabes, es muy dulce el recuerdo tuyo en mi niñez, eras como el hermano anhelado en el sueño de todo niño, un joven esforzado y valiente, listo en sus estudios, quién tenía mucho que enseñar y muy divertido a la hora de jugar y bailar.

Siempre atesoro, aquella navidad cuando contabas con sólo 19 años, tus hermanitas menores, tus gemelitas como nos llamabas, te esperábamos ansiosas de que llegues del trabajo, cuando abriste la puerta de la casa para ingresar, trajiste contigo dos muñecas para nosotras, una para Lili y otra para mí, no imaginas cuán felices fuimos, ese detalle nos hizo jugar por muchas horas, esa noche inolvidable siempre la amaré, ese gesto tuyo te hizo aún más especial.

Tus amigos te admiran, hoy en día eres un abogado muy respetado, pues defiendes muy bien tus casos, tu habilidad en todo lo que haces es muy notoria, y yo intento ser como tú en mi profesión; te respeto como persona y como hermano mayor.

Desde hace tres años todo ha cambiado, sé que enterarnos de la enfermedad de mamá, ha remecido nuestras almas y cambiado nuestras prioridades, hemos dejado los viajes y algunos gustos, porque nos resulta costoso cubrir su tratamiento; pienso que esto debería unirnos más y seguir luchando juntos, y no sólo hablo de lo económico, pues el aporte que hacemos cada uno como hijos es equitativo y en eso no tengo queja alguna, pues eres responsable, pero hay algo que me inquieta hacia ti, que no me gusta y que muchas veces me indigna, no he encontrado las palabras exactas para decírtelo, palabras que consigan hacerte reflexionar más no lastimar.

Tus actitudes de siempre, dejando a tus hermanos menores la carga emocional de mamá, nos hace dura la lucha, mamá no sólo necesita que cubramos los pagos para sus medicamentos, alimentación y tratamiento, mamá necesita que todos sus hijos la cuidemos, escuchemos, que en conjunto calmemos sus miedos cuando llora, abrazándola muy fuerte, mostrándole un camino de esperanza en medio del cáncer.

Muchas veces me he sentido en un callejón sin salida, llorando de impotencia, cuando escucho tu voz diciendo “hazlo tú”, “ve tú”, no imaginas cuánto necesitamos de una imagen masculina, que transmita seguridad, que dirija este tren en el que viajamos día a día, ojalá vieras diferente esta lucha familiar, ojalá entiendas que también tengo miedo y empieces a tomar una actitud diferente hacia ella y hacia tus hermanos menores.

Atte. Margarita.

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Author: margarita8_04

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    La redacción muy bien. Falta centrar más la idea en el antagonista y qué hace que lo sea.

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