RETO 03 – AMOR COMO EL TUYO NO HAY

Hoy la madrugada me abrazó pensando en ti, la inquieta luz amarilla de mi habitación logra enternecerme, me cautiva a escribirte, a coger la pluma y las hojas de papel, y dedicarte líneas llenas de amor; cariño mío, ahora estoy sobre el sillón rosa, grande y cómoda, frente al escritorio blanco de melamina que lleva sobre él nuestro retrato con aquella fotografía de uno de nuestros viajes de aniversario en la playa, la miro y siento dentro de mí mucha calma, te amo y necesito que estés aquí, sí, aquí conmigo, ven, pasa, te invito a mi lugar privado y cálido, sí, ven, siéntate en mi sillón y déjame colocarme sobre tu piernas, abordando tu cuello con mis manos, y tú, coloca tus brazos alrededor de mi cintura y espalda delgada, déjame mirarte y decirte lo que guardo dentro de mí, por ti.

Me miras y me preguntas qué es el amor, cariño, el amor es lo que tenemos, todo lo que construimos día a día, desde tu mensaje de “buenos días” hasta el “buenas noches” antes de dormir, el amor es la magia que nos envuelve, es la fuerza que une tu corazón y el mío en una entrañable melodía, es la forma de cuidarnos, de querernos bien, de hacernos bien, el amor es la vestidura de pureza, sí de pureza con la presencia de Dios entre nosotros, pureza que nos hace reconocer nuestra fragilidad y apoyarnos como lo que somos, compañeros de viaje en este largo camino, el amor son tus benditas manos que se unen para orar por mí, son tus palabras de ánimo en medio de mis días grises, el amor es el respeto en tu manera de hablarme, es la sinceridad que se deposita en tus labios.

¿Me dejas acariciar tu cabello mientras te sigo confesando mi amor?, y sin esperarlo, te acercas y juntas tus labios a los míos para besarme dulcemente, mi corazón se acelera, mis manos tiemblan mientras acaricio tus cabellos crespos que brillan como hierba en el campo, me besas una y otra vez, y tus besos, tus besos saben a gloria; luego, me miras y a mi oído susurras “quiero escucharte hasta el amanecer”, río y mirándote fijamente digo: El amor sigue aquí en mí, sigo recordando aquella mañana serena cuando tu voz recitaba aquel poema que tu corazón compuso para mí y te dije que sí, siempre había soñado con un amor así, esto parece ilusorio, pero está sucediendo, nos está pasando, eres el ángel que deseaba, eres inspiración, eres abrazo en mis momentos duros, estás ahí cuando la vida me aqueja, es tu voz la que oigo decirme que todo va a estar bien, que pase lo que pase, tus manos seguirán sosteniendo las mías.

En medio de este momento mágico, se escucha ligeramente un ruido no distante, es la lluvia que empieza a caer, como si la madrugada se emocionara con nuestro amor y nos aplaudiera con su canto, todo se vuelve más romántico, acaricias mi cabello liso con tus dedos, y continúan mis palabras; cariño, siempre piensas en los dos, eres el ser más altruista que conozco, me impulsas a ir por mis sueños, aplaudes mis logros como si fueran tuyos, te ríes conmigo cuando la vida me lleva a la cima, y cuando e enfermado aparte de mamá siempre he encontrado tus ojos cerca de mí, siempre has estado allí, me gusta cómo me tratas, me he convertido en una mujer más segura, tú me sumas, cada día aprendo de tu bondad, de tu sencillez, de tu entrega a tu trabajo, ver cómo te apasionas por tus metas, eres tan estable emocionalmente, haces de mis días los mejores, bendita la valentía que es escudo en tus días en que la vida te reta, benditas tus palabras de amor que son aliciente a mi corazón.

Tus ojos, siguen perdiéndose en los míos y me abrazas fuerte, no hago más que corresponder a ese abrazo, escucho tu corazón, él late a mil, tu suave perfume me hace sentir tan mimada, tan querida, quiero ser todo lo que tú eres para mí, ser tu ayuda idónea, tu porrista cuando te atrevas a hacer algo nuevo, la caricia cuando duermes, consentirte al prepararte ricos platillos y la risa en tus ocurrencias; déjame ser tu amiga, la que guarda tus más íntimos secretos, ser tu luz, vida en tu vida, fuego, magia y calma, déjame quererte como te quiero, amarte hasta mi último respirar.

Las paredes blancas de mi habitación parecen girar alrededor de nosotros, el tiempo se detiene, nadie más existe aquí, sólo somos tú y yo, la lluvia, la madrugada, existe un “nuestro” el mejor que hay en este mundo, sí, el nuestro; mírame amor, descubre lo que callan mis ojos, me delatan mis mejillas que empiezan a enrojecerse, soy una niña entre tus brazos, y tú, tú eres la creación perfecta, aislaste de mí la soledad, contigo volvieron los sueños, la alegría, el amor; quiero escuchar de tus labios que siempre lo intentaremos, que nos amaremos hasta el fin de nuestros días, dime que soy yo la mujer de tus sueños, que me amas con tanta ternura, con tanta locura y pasión, que no hay barreras que detengan este amor, que nunca habrá distancias, que aunque estemos a kilómetros nuestras almas siempre seguirán juntas.

Asientas la cabeza, en un sí, la sonrisa te invade, te veo feliz, me siento feliz, y quiero gritar de emoción, quiero que el mundo sepa de nuestro amor, quiero bailar contigo bajo la lluvia, quiero decirte que hoy renuevo mi amor hacia ti, que si todo esto es un sueño no quiero despertar, quiero decirte que amor como el tuyo no hay.

Atte. Margarita.

margarita8_04
Author: margarita8_04

0

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    Muy bien escrito. Revisa ortografía. Aunque el texto pedía que le escribieras una carta donde le contaras como es tu sueño de amor, has dado un giro viviendo ese sueño, y quedó muy bien.

    1. Gracias por el aporte estimada Romina, temía no conseguir transportar al lector como en el reto 02, que bueno es saber que quedó bien, tendré en cuenta lo de la ortografía, muy agradecida.

Deja una respuesta

20 − ocho =