Reto 02

Por favor, no hagas ruido.

Aquí hay mucho silencio. Por momentos el viento de la noche se escucha como un ligero arrullo en la lejana oscuridad del cielo. Las gotas de una lluvia temprana de otoño realizan una ligera danza sobre el techo de mi habitación, y una corriente de aire frío se deja sentir a través de la ventana junto a mi escritorio. El olor a tierra mojada acaricia mi rostro y mis pulmones, dándome el consuelo de que en pocos días podré volver a disfrutar de los panecillos dulces y del chocolate caliente que tanto me gustan.

Respira, lento y profundo. Deja que mi sonrisa se dibuje en tu rostro.

¿Te cuento un secreto…? Me escapé de mi casa.

Sí, me fugué de la “cuarentena” (así le llaman a lo de no poder salir, todos los días). Me fui lejos, pero nadie lo sabe. Escapé a donde no me pudieron encontrar. Salí de mi casa sin siquiera abrir la puerta.

Acércate a mi silla. Deja que el susurro de mi voz acaricie tus oídos. Es increíble, ¿no lo crees? He visitado varios lugares el mismo día, a todas horas, durante la misma semana: mundos en los que corro y vuelo, grito y hago magia. He hecho muchos amigos y he tenido cientos de aventuras, ¡y todo aquí, dentro de mi propio cuarto!

Escucha…, no permitas que el sonido sordo de la lluvia te distraiga. Aún siento la energía deslizarse a lo largo de mis manos como una leve corriente que llega hasta tu rostro y a las paredes de la alcoba. Incluso creo que estoy un poco más ligero, como si pudiera levantarme sobre el suelo, tomarte de la mano y volar en cualquier momento. Mira, he regresado hace poco. Ha sido una experiencia extraordinaria y no logro dejar de sonreír.

¿Te digo otro secreto? Tú también puedes hacerlo… Baja la voz, acércate y te diré cómo…

¿Tienes algún libro? ¡Bien! Toma uno y aventúrate en él, leyéndolo poco a poco. Desde sus primeras páginas podrás visitar hermosos jardines y mundos mágicos. Conocerás princesas y reyes, te encontrarás con animales magníficos y estarás en infinidad de sitios. ¡Verás lo increíble que es! Vamos, concéntrate conmigo, solo por unos instantes… Siente la energía recorriendo tu pecho, tus hombros, pies y manos. Siente el vigor, la firmeza de tus brazos y la fuerza que irradia de tu poderosa mente. De pronto el poder invade todo tu cuerpo y vuelas en libertad, tal como yo lo hice. Siente el aire y el calor, pero también el mar y el frío. Ahora estamos juntos y nos movemos en un mundo fantástico. Rescatamos aldeas, nos enfrentamos a dragones y luchamos con hechiceros poderosos. ¡Eso es…, eres muy fuerte! ¡Si seguimos así te prometo que no nos vencerán nunca…! Los dos, juntos, noche tras noche, un día tras otro, cada uno mejor que el anterior…

Ahora respira… Hemos regresado al cuarto. Hace algo de frío. Afuera llueve.

Cuando todo esto acabe, habremos conocido muchísimos lugares. Allí, finalmente, saldremos a las calles. Estiraremos los brazos, reiremos y respiraremos profundamente.

Entonces podremos vernos, alegres y sonrientes, en persona.

                                                                            Eduardo Burgos Ruidías.

burgos2099
Author: burgos2099

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    AL inicio bien, pero luego la fusión ha quedado algo cortada, incluso lo que quieres incluir para conectar, siento que aleja algo al lector, porque rompe el tono que vienes utilizando, cuando usas eso de “Aun siento la energía…”

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