Reto Ocho – Pau Treviño – Amistad en Pausa

Amistad en Pausa

¿Recuerdas nuestra infancia compartida?

Cuando cursábamos la primaria, yo era la clase de persona que se escondía del mundo tras un cuaderno de dibujo, apenas me percataba de lo ocurrido alrededor. En cambio, tu eras la clase de persona que corría al encuentro de la vida. Encarabas cualquier dificultad, cualquier obstáculo, y a cualquiera que amenazara aquello que amabas. 

Cuando te veía, con aquella expresión desafiante y ceñuda, te admiraba de verdad. Pensaba en que nada podría destruirte. También me conmovía ser la única capaz de dulcificar tu carácter. Podías estar hecha una furia, pero al acercarme a darte la mano tu expresión adquiría cierta paz. 

Las niñas inventaban historias sobre mí, entonces salías al brinco cual delantera. Cuando alguien realizaba comentarios crueles o acusaciones falsas, incluso les golpeabas. Te metiste en muchos líos al defenderme. En mis dibujos te representaba como una auténtica guerrera, capaz de poner en su lugar tanto a las niñas como a los muchachos de grados superiores.

Los años siguientes, aunque no cursábamos en la misma institución, compartimos un fuerte lazo que se afianzó en pijamadas, confidencias, salidas al parque o festivales culturales… la situación familiar por la cual atravesabas nos convirtió a mis padres y a mí en tu refugio. Cuando las cosas no iban bien, te venías con todo y maleta a pasar el fin de semana. 

Eres una auténtica hermana… sin embargo me has mentido y utilizado en repetidas ocasiones.

La última vez me sentí tan lastimada, que ni siquiera pude responder el mensaje en el que me anunciaste, despreocupadamente, que habías redactado y firmado una carta de trabajo a mi nombre —recomendándote como una excelente empleada con experiencia—, para luego mandarla a las empresas que consideraste oportunas. 

¿En qué momento te pareció buena idea hacer algo como eso e informarme una semana más tarde?, ¿Qué hubiese ocurrido si alguien me contactaba para corroborar la recomendación y notaba que se trataba de una mentira?

Me molesté tanto, lo reconozco, que por primera vez pensé con recelo en todos los detalles que anteriormente me habían incomodado… por mucho que te quiera, no debería permitir que me manipules de la manera en que has hecho.

Recién llamaste para informar que tal vez tu papá vendría a buscarte a mi casa. Le has dicho que pasaste aquí los últimos días ; “¡¡Mi papá está loco!!, nunca me cree si le digo la verdad, y como confía en ti, le dije que estábamos juntas. Perdón por eso, pero ahora está tan enojado que ha dicho que iría a buscarme… tranquila, que no se atrevería a lastimarte ni a ser grosero, dile que me fui antes de que llegara”. 

Jenn, ¿Entiendes que no puedes reducirme a una salida fácil para todos tus problemas?

Siempre te he querido, pero desconozco qué tan compleja se ha vuelto tu vida de unos años para acá. Quisiera, si me permites, que saliéramos a tomar un café y nos pusiéramos al día. Quisiera tomar nuevamente tu mano, y que la expresión desafiante y ceñuda de la que te has revestido se dulcifiqué como antaño, aunque ya no seamos unas niñas. 

Quisiera que me entendieras, que hicieras una pausa y pensaras en la tristeza que he tenido que atravesar al sentirme tan apartada de ti. Al sospechar de vez en cuando, que podrías estar atravesando situaciones que, por fuerte que seas, podrían llegar a romperte. 

Tengo miedo de que nuestra relación llegue al punto de perderse, ya que entendí que es necesario poner altos. Espero que me entiendas… 

Con todo cariño, 

Pau. 

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. kayuri.books

    Querida Pau, las amistades son complejas aunque no lo parezcan. Puedo sentir la impotencia en tus palabras al querer seguir conservando su amistad y tu miedo a como ella lo pueda tomar. Tus palabras son tiernas y dulces, si tu amiga leyera esto creo que no se molestaría contigo.
    Abrazos ❤

  2. carlozmoran

    Tolkien:

    Veo tu dolor, veo tu impotencia y veo como tratas de mantener la calma para redactar esto. Creo que pudiste expresar un poco más a que grado te afectó lo que te hizo, estás más preocupada por ella que por realmente expresar lo que provocó en ti. La carta es para ella, pero viene de ti y casi parece más una carta de preocupación por una amiga que para un antagonista. Entiendo que en gran medida es por tratarse de tu amiga, pero algo sucede que te centras más en su necesidad que la tuya.

    Es solo mi opinión al menos. El escrito está bueno y muy bien redactado, con mucha calma y creo que se tarda un poco en meterse a tema, pero es bueno el escrito.

  3. romina

    Muy bien llevado. Solo una cosa, nuevamente, usa un tamaño de letra mayor, me quedo ciega al leer 🙂

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