Príncipe de papel

No puedo ser el príncipe forjado en oro como deseas, como el que anhelas… como el que sueñas.

Sencillamente no puedo ser ningún metal que endurezca mi ser, lo que emana cada día al pensarte, al provocar cada latido acelerado… y muchas otras cosas que provocas en mi.

Si soy un príncipe para ti, prefiero serlo hecho en papel; para que escribas en mí lo que gustas, lo que sueñas y esperas.

Quisiera ser el papel que se doblega al fuego intenso de tus ojos o aquel que se desvanece ante la humedad de tus lágrimas.

Un príncipe de papel rayado para que corrijas lo malo en mi.

Cuadriculado para que tú le des forma de lo que quieres en mi.

O en blanco para que ilustres lo que desees.

Las fibras del papel que conforman mi corazón es el papiro de los escritos en mi vida pasada, presente y futura. Y quisiera que tú fueras parte de todas ellas.

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