RETO 1: Podemos intentarlo

Recuerdo perfectamente cuándo empezó todo.

Tenías nueve años, tenías una sonrisa en la cara y “el mundo a tus pies”. Nada era forzado, nada era sombrío. Cuando veías a otro niño de tu edad corrías hacia allí sin pensarlo y le preguntabas si quería jugar contigo. Y era fácil porque tenías el corazón abierto, un corazón perfecto, un corazón de carne, una belleza que invitaba a otros, ¡una seguridad y una confianza increíbles! Parecías lista para comerte al mundo; te seguías bien siendo parte de él…

Pero las niñas a veces somos tediosas, ¿no es cierto? Yo tampoco confío mucho en las chicas. Las mujeres podemos resultar siendo muy hipócritas si nos lo proponemos… Recuerdo que fueron muy hirientes, que te miraron con tranquilidad y te lo dijeron “la verdad es que no somos tus amigas, solo fingíamos serlo…”; tú solo te mantuviste impasible y respondiste “ya lo sabía”, pero no, no lo sabías.

Y casi te cierras, casi. Pero no, ¡porque estabas segura de que te comerías al mundo! Y entonces pasó otra vez, te negaron, te abandonaron, “ella no es tu amiga” dijo una desconocida y tu amiga se quedó callada y se fue con ella aún sabiendo que llorabas en el suelo.

Desde ese día que te lastimé, que te cerré mi corazón, que te dejé sola… 

Lo lamento tanto, debí quedarme contigo, ¡debí abrazarte cuando llorabas! ¡Te he anhelado tanto desde entonces! Aquellas niña que confiaba, que invitaba a otros, que no evadía a las personas, que no tenía miedo de querer…

¡Ha sido tan difícil para ti! Has perdido a personas que amabas porque pensabas que querían irse aunque ellas quisieran quedarse. Te fuiste antes de que te lastimaran pero ¿y si nunca quisieron lastimarte? Corriste y corriste pero habían personas que querían que te detuvieras por ellas…

Estás sola porque lo decidiste, porque cerraste tu corazón, porque te ayudé a tomar esa decisión y nos hundí a ambas.

Lo siento, debí habernos abrazado cuando llorábamos, debí intentarlo de nuevo, no debí abandonarnos en el dolor…

Yo era muy pequeña, yo creí que eso era definitivo, yo me engañé diciéndome que no me importaba, que estaba bien sola.

Debí seguir intentando… ¿podemos intentarlo?

Estoy cansada de estar rodeada de personas y seguir sola… ¿podemos intentarlo?

Quiero abrazar a alguien y decirle mis secretos. Quiero que esa persona haga lo mismo, quiero que las cosas sean mutuas. Quiero poder ser vulnerable frente a alguien sin pensar que me traicionará. Quiero tener la seguridad de que, si un día muero, habrán lágrimas sinceras en mi funeral. Quiero tener a alguien al quien acudir si estoy feliz o triste. Quiero poder ser yo al lado de otros, ser yo en todo mi esplendor…

Así que, por favor, por favor, abramos las puertas, soy maravillosa, soy genial, déjame intentarlo.

emotional.ruth
Author: emotional.ruth

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. ERICK MANUEL CIEZA OLANO

    Me encanta la sinceridad con la que tus letras dibujan la situación. Lo bueno es que habemos muchos que compartimos contigo esos ánimos de querer intentarlo otra vez. Un abrazo.

    1. Por cierto, desde mi punto de vista sí sentí el destinatario real..Soy el mismo del comentario de arriba.

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