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PARA AQUELLA NIÑA…

“Tienes tantos sueños, dulces melodías, fantasías en un mágico mundo… Todo es color de rosa, risas y juegos. Tú inocencia te hace brillar y te lleva a una realidad paralela, en un mundo en el que solo tú puedes entrar.”

Aún recuerdo aquella niña tierna, melancólica y alegre, que creía en cuentos de hadas, que se sorprendía con el cantar de los pájaros, con el aroma de las flores y el brillo del sol.

La naturaleza te llenaba de felicidad, solías reír a carcajadas, cantabas vitalidad, eras optimista, siempre fuerte y valiente ante la adversidad. Confiaste mucho en la magia y mientras más entrabas a tu mundo de ilusión fuiste presa de trampas. Creías estar en sincronía al danzar con hadas, pero en realidad, sólo eran duendes que te empujaron y mancharon tu vestido blanco. Te paraste, sacudiste la tierra y no diste importancia a esa leve caída. Pero cada vez esos tropiezos eran más dolorosos y te ibas perdiendo en una profunda y cruel oscuridad.
En cada descenso te levantabas y continuabas con una sonrisa en el rostro, mostrándote fuerte y valiente. Diciendo todo irá bien. Tus sueños y metas siempre estaban contigo.
Apesar de estar en un bosque oscuro. Te las arreglaste para encontrar magia que te diera luz y esperanza. Veías el rosa en medio del negro. Y otra vez querias creer que era real pero sólo era un espejismo.
Nunca renunciaste, querías ser libre, rompiste las cadenas y empezaste a correr muy lejos de las tinieblas. Pero… sin saberlo fuiste a parar en el núcleo de todo ese mundo sombrío y encontraste a esa reina oscura, la llamaban Depresión. Ella te abrazó durante años, te hizo perder la fe, se fue tú esencia, tú magia y tu inocencia. Poco a poco fue muriendo la soñadora que vivía en ti. Depresión te encerró en una burbuja de engaños, te enredó con enormes telas de araña y ramas de árboles venenosos. Te dejo débil, sin luz, sin vida.
Sin embargo los recuerdos volvieron, te encontraste a ti misma y creíste nuevamente. Y fue así como rompiste esa burbuja de cristal y empezaste otra vez a correr lejos muy lejos hasta encontrar la luz, pero esta vez has dejado convivir el rosa con el negro, también en la realidad.
Escapaste, pero las cicatrices siempre estarán en ti. Ya no caerás en los campos verdes que en realidad son pantanos, porque esa inocencia se fue…
Al alejarte de todo volviste a vivir y ahora nuevamente eres tú, has vuelto a soñar y a creer en la magia, pero ya no en cuentos de hadas…

SheylynJC

Amo escribir poemas y cuentos, y mientras los escribo me adentro en ellos, siento que yo soy la protagonista de cada uno de ellos, viajo a una realidad paralela creada por mi.

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