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Orgullo

-No, no quiero ir- Dijo muy alterada, nunca la había visto así.

-Por favor, ven. Sabes que no soporto tenerte lejos y menos cuando estas tan triste- Me acerque lentamente a ella, sabía que si lo hacia de manera abrupta ella saldría corriendo.

– ¡QUE NO! Acaso no entiendes-

-Pequeña, mira, se que no supe decirte lo que pasaba, pero por favor, ven. Siéntate y hablemos- Me acerque y la abrace por la espalda. Comenzó a moverse como si fuera un pequeño gato y alguien quisiera aprisionarlo.

-Suéltame, por favor. SUÉLTAME-

-¡NO!- Soltó un bufido, reí un poco, cosa que le hizo enojar e inflar sus cachetes, se veía tan tierna enojada. Sabía que la calmaría, acerque mi boca a su oreja y comencé a cantar- «Tú dices que soy imposible de descifrar, callado, reservado y temperamental […]»

En ese momento sentí como su cuerpo se relajaba y pequeñas lágrimas salían de sus hermosos ojos, esos ojos cafés oscuro, casi negros que te hechizan. Cruzo sus brazos sobre su pecho y mientras sollozaba la voltee poco a poco, hasta que quedáramos frente a frente. Tenía la cabeza agachada, gran parte de su cabello cubría ese perfecto rostro; lentamente quite de el su cabello y lo puse detrás de su oreja, levante su cara y acaricie su mejilla. Esos hermosos ojos me veían, brillantes por las lágrimas anteriormente derramadas y sin más, la bese. No fue un beso común, en el le estaba diciendo que la amaba, que la quería con todo mi corazón y que aquí estaba para ella.

-Pequeña, mi pequeña orgullosa- Una sonrisa tímida se asomo en su rostro. -Todo estará bien, todo. Sabes, no voy a soltarte, voy a estar aquí y no me iré. Te prometo que nunca te dejaré ir a dormir triste.

Me dio un beso tímido, solo como ella sabe darlo y sin más me miró. En ese momento supe que no dejaría que el orgullo nos separase jamas y que solo era cuestión de tiempo para volver a ella, ya que aunque se hiciera la fuerte siempre iba a necesitar a alguien para abrazar.

DalerRa

Me gusta sangrar al escribir, vuelvo a la gente inmortal por medio de mis escritos, expreso ese amor por la escritura y pongo mi alma y corazón en la escritura y el baile. ¡Conoceme, soy un desastre bonito!

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