NO PIERDAS LA ESPERANZA – RETO # 1

Hoy que estas físicamente lejos pero siempre presente en mi corazón, quiero que leas esta carta para que no te olvides, que, en algún rincón del mundo, hay alguien que piensa en ti.

Sé que hace mucho tiempo que no te visito, debido a la situación que vive el mundo entero, se viven momentos de enfermedad y desesperación.

Tal vez hoy más que nunca estés aburrido, triste o quizá de mal humor. O a lo mejor te sientes muy solo, y lo entiendo, perder a la mujer de tu vida, a la madre de tus hijos, estar lejos de algunos amigos y familiares, no debe ser nada fácil lidiar con todo eso, peor aun cuando más los necesitas.

Posiblemente has perdido la esperanza de vivir, sé que extrañas mucho a tu compañera de vida y deseas irte a su lado, entiendo que nadie pude reemplazar su compañía, te he oído decir que anhelarías que venga por ti y te lleve hasta donde esta ella.

Te comprendo mi querido viejecito, pero solo recuerda que hay muchas personas que te queremos vivo todavía. Hoy hay mucha gente enferma que se aferra a vivir a toda costa. ¡Sé cómo esos miles de vidas! que hoy están luchado con todas sus fuerzas por salir de este complicado momento. No te desanimes, sigue adelante.  

Desearía poder decirte todo esto en persona, pero no me es posible, pondría en riesgo tu vida, al ser uno de los grupos más frágiles en esta pandemia. Recuerda que te quiero vivo, alegre como lo eras antes, positivo, valiente, con ese buen sentido del humor que te caracterizaba, con esa paz que producía charlar contigo, al escuchar tus mil anécdotas de una vida entera.

Quiero que sepas, que yo a veces también me siento triste, confundido y sin esperanza, pero me ha ayudado mucho refugiarme en mi familia, jugar con mis hijos, reír con mi esposa y conversar con mi padre, ellos en este momento son mi razón de vivir.

Tú igualmente puedes hacer lo mismo, disfruta de tus hijos, de tus nietos, de tu casa e incluso de la naturaleza que te rodea.

A lo mejor ni siquiera alcances a ver mis letras, por eso le he pedido a mi tía que te lea esta carta. Tal vez ni recuerdes quien soy, porque a veces me olvidas, pero te entiendo.

¡Por favor! no pierdas la fe, Dios está junto a nosotros y nos quiere vivos por alguna razón.

Me despido, enviándote un fuerte abrazo, espero poder decírtelo en persona cuando todo esto acabe.

Atentamente:

Tu nieto.

 

josetjimenez27
Author: josetjimenez27

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    No pierdas de vista el objetivo de la carta, en tu carta, hay momentos, que aunque bien escritos, parecen lograr lo contrario. Todo aquello que no leve a la emoción que queremos alcanzar, sobra.

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