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MIS MOMENTOS Y EL CIELO

Hoy voy a contarte alguna de las experiencias que tuve en el mundo de la ciencia y el conocimiento, es verdad, como escuché un dicho por allí “todos nacemos como papeles en blanco” y a medida que va pasando el tiempo se van escribiendo las experiencias que vas pasando como con una mano invisible sean buenas o no tan agradables.

Cuando tenía 4 o tal vez 5 años me preguntaba un cierto día mientras pasaba alrededor del jardín pequeño que se encontraba al medio de la casa que me vio crecer, que estaba rodeado de Flores: geranio rojo, algunas margaritas blancas, amarillas y en eso una pregunta invadió mi mente; ¿si, un día me muero mis padres serán aún mis padres?, y miraba al cielo como si yo sabría que la respuesta vendría de allí, mientras yo echaba el agua que contenía la taza que tenía en mi mano derecha lo más alto posible y pidiendo un deseo que siempre estemos juntos como familia fue un momento extraño nadie respondió mi pregunta en ese entonces y continué mi camino al comedor a desayunar podría oír que me estaban llamando para empezar el desayuno familiar como solíamos reunirnos todas las mañanas. Al paso del tiempo halle mi respuesta.

Cuando comencé a leer recuerdo el primer libro en la historia de mi vida, fue… ¡La Biblia! Sí, La Biblia leíste bien, tal vez pensarás que hace una niña leyendo la Biblia a esa edad tan corta cuando debería estar leyendo cualquier cuento de niñas. Mi querida abuela me dio un libro  pequeño color azul marino con letras doradas que decía “ el nuevo testamento” mientras ella tejía algo, era de mañana como 9 o 10am cuando el sol empezaba a calentar la fría mañana de esa ciudad mágica, mi Cusco querido como suelo llamarlo, era época de vacaciones y recuerdo que las navidades eran mis épocas favoritas porque la ciudad se llenaba con esos cánticos clásicos de la navidad, del niño Jesús y su burrito que se iba camino a belén pero yo no sabía dónde encontrar la historia sobre ése niño llamado Jesús por la cual en esas temporadas el tiempo parecía mas agradable y sagrado, podía sentir una paz indescriptible hasta felicidad, todo alrededor parecía ponerse diferente a tal punto que notaba la diferencia, la gente se mostraba sensible y más amables, la temporada se llenaba de momentos mágicos. …volviendo al libro, empecé a leer el libro y a medida que leía halle la historia del niño Jesús y sentí tener el tesoro mas valioso que estaba buscando, ame leer la historia por lo menos lo suficiente como para saber que Jesús nació de la virgen María y que era la luz para el mundo, comprendí la razón de la Natividad en honor a ese niño Jesús.

 

Pasó el tiempo estaba en el colegio y el maestro de religión al que recuerdo por su valioso consejo que marco mi vida; Él decía que cuando somos jóvenes creemos tener la razón, saberlo todo y que ellos no nos entienden  y muchas veces queremos vivir lejos de ellos creyendo que viviremos nuestras vidas como mejor veamos conveniente y a medida que pasa el tiempo de pronto ya tenemos nuestra propia  familia incluso y añoramos volver a vivir junto a nuestros padres y ahora ya es tarde, nos damos cuenta que los tiempos no vuelven y cuando tal vez nos hemos equivocado en nuestras vidas, finalmente nos damos cuenta que tal vez al seguir sus consejos no hubiera ido bien, al oír esas palabra empecé a valorar más a mis padres y escuchar sus consejos y si recuerdo a mi Padre como el mejor maestro de mi vida, un día, Él vino a casa en su ocupado tiempo y me ha dado el mejor consejo que yo siempre encontraré la mejor guía para mi vida en la palabra de Dios, que las personas me darían sus consejos de acuerdo a sus experiencias pero no siempre iban a ser exactas para mí también y que tal vez algunos me darían un mal consejo después de todo eran seres humanos y que yo siempre debo leer la Biblia cuando quiera saber el consejo de Dios. Así fue, tenía muchos versículos hermosos que me ayudaron a ser una mejor persona entiendo que todos tenemos desafíos en la vida y luchas constantes a veces con nosotros mismos y pues a mi en lo personal me ayudó mucho la relación que tuve con Dios al leer la Biblia, la persona que me conoce mejor que nadie en el mundo que incluso mis propios padres ¡cómo no podría conocerme! si él creo el mundo y todo lo que contiene.

Durante mis vacaciones leí la biblia por completo me llevo mucho tiempo, ¡pero lo logré! Mi Padre tiene un libro que pesa por lo menos un kilo, contiene las historias de la Biblia con figuras y leí ese libro también, Él casi nunca presta sus libros pero a mí me dejaba porque lo cuidaba. Incluso leía con velitas para no molestar a nadie o cogía una linterna.

 

Un día en el colegio tuvimos que realizar una obra de teatro y en mi grupo una de mis amigas era fans de Carlos Cuauhtémoc Sánchez y ella nos dijo que hiciéramos una obra del libro que estaba leyendo titulado “Un grito desesperado” ese libro marco el comienzo de mis siguientes compras de los libros del mismo autor a tal punto que ahora tengo 12 de sus libros conmigo y me llamó la atención por que tenia algunos versículos de la biblia como referencia. Me ayudo a ver  las cosas de afuera de la caja y ser más sensibles con los demás y ser tipo guardián de la paz.

 

Un día en mi cuarto empecé a leer también el libro “Los 7 hábitos de los adolescentes altamente efectivos” de Sean Covey. Me encanto hice los ejercicios que se presenta allí, aprendí a conocerme y superar algunas cosas que debía.

Me gustará contarte mas de mis muchas historias en cuanto te vea tengo mil y una historia más ….

 

Hasta entonces.

Placida Cruz Luna Wallace

_amo la naturaleza, amo mi trabajo, amo ayudar a las personas, amo a mi familia, soy felizmente casada con el amor de mi vida.
amo la vida.

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